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Pérdida Las letras de duelo. Ganador del Cervantes, la muerte de Carlos Fuentes deja un vacío en los nombres del “boom” latinoamericano.

México: Adiós a Fuentes (1928 - 2012)

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Fuentes falleció a los 83 años: su obra impulsó el Boom Latinoamericano.

Corría el año 1962 y algo ya se cocinaba con fuerza en las letras latinoamericanas. Un libro, de un mexicano nacido en Panamá el 11 de noviembre de 1928, definió parte de una línea. Era una casa, una viuda y su joven sobrina. Y un hombre que llegaba a escribir la historia del difunto esposo. Pero era la historia de sí mismo y, también, una reescritura del enfrentamiento a la muerte, al envejecimiento y, por sobre todo, al inaceptable fin del amor ante la muerte.

La novela, revolucionaria desde su planteamiento narrativo en segunda persona, se tituló Aura; su autor, Carlos Fuentes, celebrado escritor y miembro de ese grupo que, bajo el denominado Boom Latinoamericano, oxigenó la importancia de las letras de esta parte del mundo. Hoy, Fuentes ya no está. El último martes 15 falleció en México, a los 83 años, debido a un paro cardíaco. Aquí no hubo magia de inmortalidad corpórea, pero sí de eternidad literaria.

El ganador del Premio Cervantes en 1987 deja un legado valioso, con más de una veintena de novelas, además de libros de cuentos, ensayos y obras teatrales. Desde La región más transparente, publicada en 1958 (y re-editada, tres años atrás, a manera de homenaje por la Real Academia Española), obras como La muerte de Artemio Cruz (1962), La Campaña (1990) o Los años con Laura Diez (1999) imprimieron un estilo y nombre cuya valía, pese a no haber obtenido un Premio Nobel, es indiscutible.

Aún así, ante cualquier halago, le supo comentar en un momento a Martín Caparrós, según ha recordado éste último en el diario El País, de España, que “detrás de todo gran hombre, entre comillas, hay una gran mujer diciéndole ‘che, no sos tan grande, no te lo creas, no seas pendejo’… Y yo, por fortuna, tengo esa mujer”.

Sí, escritor. Y con todas sus letras, esas de (re)lectura obligatoria hoy más que nunca. (T.M.)


 


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