miércoles 18 de septiembre de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2232

17/May/2012
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre ReligiónVER
Acceso libre Medio AmbienteVER
Acceso libre TecnologíaVER
Acceso libre MineríaVER
Acceso libre DeportesVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Fe de ErratasVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Alfredo Barnechea
Sólo para usuarios suscritos Harold Forsyth
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2300
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Religión

La Odisea Garatea

5 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

Ver galería

Garatea se pronunció a favor de unión civil de homosexuales y relativizó el celibato sacerdotal.

El Padre Gastón Garatea ya tenía sus credenciales ministeriales vencidas desde agosto de 2011. CARETAS conversó con el Superior de Garatea, con allegados al Arzobispado y amigos del sacerdote y reconstruyó una guerra que va más allá de las sotanas.

Por eso el caso del sacerdote Gastón Garatea (72), a quien el cardenal Juan Luis Cipriani (68) no le renovó su licencia ministerial en Lima, vino acompañado del silencio de las partes.

La magnitud de la historia se midió con la solidaridad que despertó Garatea. Y es que lo que no tiene de obispo le sobra en trayectoria.

El religioso de los Sagrados Corazones fue párroco de Ayaviri en Puno. En Lima se desempeñó como director del Colegio La Recoleta. Fue miembro de la Comisión de la Verdad y presidente de la Mesa de Concertación de la Lucha Contra la Pobreza durante una década, además de desempeñarse como asesor pastoral de Caritas.

El sacerdote fue nombrado profesor emérito por la Universidad Católica apenas trascendió la noticia, casi al mismo tiempo que el rector Marcial Rubio remitía una carta al secretario de Estado del Vaticano, Tarsicio Bertone, en la que le pide que Cipriani ya no sea interlocutor en la controversia entre el centro de estudios y la iglesia por “su reiterada voluntad personal de conflicto”.

Según ACI Prensa, agencia de noticias adicta al Arzobispado, la licencia para ejercer el sacerdocio en Lima no le fue renovada a Garatea debido a su “apoyo a la agenda gay”. En febrero del año pasado, durante la campaña electoral, se había mostrado a favor de la unión civil entre homosexuales, aunque reiteró su desacuerdo con la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo.
En febrero último Garatea se refirió a la controversia entre el Arzobispado y la Universidad Católica. Consideró que “Roma no está enterada de las cosas”.

Pero la presunta gota que rebalsó el cáliz de Cipriani, notorio miembro del Opus Dei, llegó impresa en un medio insospechado. El sacerdote ofreció una entrevista a la edición 364 de Ellos y Ellas, la revista hermana de CARETAS, publicada el pasado 4 de abril.

A la pregunta de si cree en el celibato, Garatea respondió que: “A mi modo de ver, se ha extendido equivocadamente a todos los sacerdotes. El celibato está bien para los que viven en congregaciones, como yo, pero no para los del clero secular que viven en sus casas”.

Esa misma noche de Jueves Santo, cuando las negociaciones entre el Arzobispado y la Universidad Católica sobre los bienes y estatutos del centro de estudios parecían tomar un rumbo prometedor, Cipriani se presentó en el programa de Jaime de Althaus. El periodista trajo a colación las declaraciones de Garatea a propósito de las recurrentes denuncias de curas pederastas y Cipriani lo cortó en seco:

“En eso tengo que decirlo en público porque yo soy el pastor de la Iglesia. En eso se equivoca el padre Garatea, porque en la Iglesia tenemos unas normas y no es que seamos dogmáticos sino que hay un magisterio que nos dice que el tema del celibato está de momento cerrado”.

Para el cardenal, “el hecho de los pederastas no tiene que ver con el celibato. Es una anormalidad que puede haber entre casados, solteros, viudos, sacerdotes. No busquemos una teoría antropológica… No podemos ser cobardes en un momento de desafío. Hay que tener inclusive más arrestos. Vive mejor tu celibato y entusiasma a esa juventud pero no porque todo el mundo se jaranea por las calles, los curas también. Yo creo que el padre Garatea y otros padres tendrían que estar más claros”.

El 25 de abril Cipriani emitió una resolución en la que enumera las declaraciones de Garatea, entre las que también incluye su apoyo a la anticoncepción oral de emergencia, y las considera como de “no aceptación” de la postura oficial de la Iglesia.

La licencia de Garatea había vencido en agosto del año pasado. El padre Raúl Pariamachi, superior de los Sagrados Corazones, le insistía a Cipriani desde entonces sobre la renovación, sin obtener respuesta.

Consultado por CARETAS, Pariamachi reconoce haber tratado con el cardenal, solo “dos veces, de forma oral” y a lo largo de seis años, su molestia con las declaraciones de Garatea.

La posición de Cipriani juega muy a tono con la oficialidad vaticana. Además del celibato sacerdotal, son considerados como valores no negociables para la Iglesia la protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural y la familia basada en la unión entre el hombre y la mujer.

Pero también es cierto que las posiciones expresadas por Garatea reflejan tendencias entre parte del clero que desafían cada vez más abiertamente el statu quo.

Ejemplos al canto: el obispo mexicano de la diócesis de Saltillo, Raúl Vera, trabaja con colectivos de homosexuales, además de pronunciarse a favor de la despenalización del aborto y la adopción de niños por parte de parejas gays.
A su lado, Garatea, que podrá ser muy franco pero no es un activista, parece un sodálite.

Del mismo modo, la iniciativa Pfarrer, encabezada por el monseñor Helmut Schüller, agrupa a unos 450 religiosos austriacos –el 10% de la curia en ese país– y reclama el fin del celibato, la comunión para los divorciados que se han vuelto a casar y la revisión de los mecanismos de elección de obispos.
El mes pasado, el cardenal austriaco Christoph Schönborn le enmendó la plana a un sacerdote que excluyó del consejo de su parroquia a un homosexual.

Movimientos similares se expanden por Irlanda, donde los escándalos de pederastia acaban de tener un impacto significativo, Francia, Eslovaquia, Bélgica, Alemania y Estados Unidos.

Estos casos despiertan tensión con la Santa Sede pero no la cancelación de licencias para celebrar los sacramentos y predicar.

Pariamachi, el superior de Garatea, le dijo a CARETAS que “hay cuestiones que son opinables. (Pero) deberíamos evitar esa opción militarista que tienen algunos de la Iglesia”.

La supresión del debate tiene un trasfondo particular en su versión peruana. En su nota, ACI Prensa califica a Garatea como “un conocido promotor de la teología marxista de la liberación”.

El padre de esta teología es el peruano Gustavo Gutiérrez (83), una figura fundamental para entender los caminos doctrinarios de la Iglesia en los últimos 40 años.

La obra de Gutiérrez, que siempre reiteró su fidelidad a la doctrina de la iglesia, fue revisada exhaustivamente por la Congregación para la Doctrina de la Fe durante casi diez años, entre 1995 y 2004. El prefecto de tal instancia era en ese momento nada menos que Joseph Ratzinger, el actual papa Benedicto XVI, que dejó por escrito “las gracias al altísimo por la satisfactoria conclusión de este camino de aclaración y de profundización” de la obra del peruano.

En su país, en cambio, Gutiérrez fue sometido al ostracismo. Como a Garatea, Cipriani, que fue nombrado arzobispo de Lima en 1999, le prohibió desarrollar su labor pastoral en la diócesis capitalina y lo retiró de la Parroquia del Rímac. Así como ahora el cardenal le prohíbe a Garatea que continúe como asesor de la Universidad Católica, en ese momento se produjo una fuerte presión para que Gutiérrez dejara sus clases en la PUCP.

El también premio Príncipe de Asturias 2003 encontró su propia liberación al convertirse en padre dominico a principios de la década pasada. Así escapó de la “jurisdicción” de Cipriani y trasladó su residencia principal a Francia.
Otro caso más reciente es el de Eduardo Arens, conocido párroco de la iglesia María Reina a quien le prohibió enseñar teología, su especialidad, hace tres años. Años antes el cardenal lo expulsó de la diócesis de Lima, por lo que tuvo que “exiliarse” un tiempo en el Callao.

Obama y Ricky


Ampliar imagen
El martes 15, el presidente estadounidense Barack Obama coincidió con el cantante portorriqueño Ricky Martin, con los bigotes del “Che” Guevara que personifica en Broadway, durante un evento para recaudar fondos con miras a su reelección. Obama hizo público su apoyo al matrimonio entre homosexuales y la revista Newsweek lo nombró provocadoramente en su portada como “el primer presidente gay”. Obama, cristiano practicante, añade un punto más de polarización con el Partido Republicano, cuya tendencia conservadora se ha profundizado en los últimos años.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista