Entrevistas La pasión por Vargas Llosa y Latinoamérica de Oumama Aouad, embajadora de Marruecos recientemente condecorada.
Distinción Decana
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Experta en literatura latinoamericana, Aouad fue distinguida el pasado viernes 11 con la Medalla de Honor Sanmarquina. |
La cortesía manda recibir al visitante con té verde de menta, bebida tradicional de Marruecos que la embajadora de dicho país, Oumama Aouad, ofrece en su residencia de Casuarinas. Con la presencia humeante de tan agradable pócima oriental, Aouad, quien acaba de ser condecorada por la UNMSM con la Medalla de Honor Sanmarquina en el Grado de Gran Cruz, cuenta sobre su formación de filóloga y arribo al Perú hace tres años y medio con nutrido bagaje de lecturas lorchas que incluían desde el Inca Garcilaso hasta Ribeyro, pasando por Ricardo Palma y Vallejo. Ferviente admiradora de Vargas Llosa, recientemente ha descubierto, también, las bondades de la obra de Antonio Cisneros y Santiago Roncagliolo. Estudiosa de la cultura peruana, fue en 1986 cuando vino por primera vez a Lima para vivir de cerca aquello que antes solo conocía por medio de la letra impresa. “Era un viaje para pasar de un conocimiento libresco, virtual, a un conocimiento real de la ciudad”, afirma, y narra su interés de entonces por la forma en que la literatura latinoamericana había reflejado la híper urbanización de sus ciudades y, en particular, de Lima.
–¿Qué es lo que más le impactó de esa híper urbanización?
–El éxodo rural. Lo que diferencia a la urbanización de los países del primer mundo a finales del siglo XIX es que sus ciudades crecieron por necesidad, con la Revolución Industrial y su demanda de mano de obra para las fábricas, mucha de la cual venía del campo, mientras que en nuestro mundo, y al decir esto incluyo tanto a América Latina como a Marruecos, la híper urbanización no se dio por motivos de necesidad de la ciudad misma, sino que las grandes ciudades pasaron a ser refugio ante un campo con problemas de desarrollo o violencia.