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24/May/2012
 
 
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Entrevistas Afincado en Hawaii, escritor de culto sino-peruano presentó en Lima novela inspirada en sus años de juventud en el Rímac.

Siu Kam Wen Existe

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Sentado ante un té jazmín en un chifa en pleno Barrio Chino, la primera constatación salta a la vista: Siu Kam Wen sí existe. El escritor chino que pasó su juventud en el Rímac para luego afincarse definitivamente en Hawaii, ha sido de un perfil tan bajo que hasta su mismísima existencia parecía habérsele negado cuando en 1986, luego de que saliera a la venta su primer libro El tramo final, alguien comentó que nombre tan oriental bien podía tratarse de mero seudónimo de otro autor. Ahora, dueño de perturbadora fascinación juvenil por los venenos, Siu Kam Wen anduvo de paso por Lima para presentar el pasado 17 de mayo su última novela, El verano largo (Casatomada, 2012), libro basado en el encuentro y posterior reencuentro de una pareja con 38 años de por medio. Ambientada en la conflictiva Lima de 1971 con sus enfrentamientos políticos y marchas estudiantiles, la obra llega precedida por proverbial epígrafe: “una vida sin amor es como un año sin verano”.

–Has dicho que tu vida en Lima fue traumática pero, también, que recalar en el Perú fue lo mejor que te pudo pasar. ¿Cómo se conjugan esas dos situaciones?
–Porque sin trauma mi vida hubiera sido bastante monótona, y justamente porque sufrí mucho durante mi juventud es que he podido usar material autobiográfico para mis novelas. Una infancia feliz no sirve como material literario.


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