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31/May/2012
 
 
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Historia El Congreso Internacional Corso y Piratería en América repasa la historia en costas peruanas.

Piratas en el Callao

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Sir John Hawkins, capitán del Jesus of Lübeck y tío de Francis Drake.

La leyenda recuerda los restos de un bucanero holandés que un día llegó a la Isla San Lorenzo. Jacobo L’Hermite escapaba de la Armada española cargando un tesoro de dudosa procedencia. Logró esconderse de ellos y el secreto del tesoro se fue con él. Algunos estudiosos cuentan el paso de Francis Drake por costas peruanas. El mito periodístico también reconoce el aporte de quien fuera el primer “piratólogo” peruano: Eduardo García Montero.

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El congreso se llevará a cabo el 6 y 7 de junio.

Más allá de los visos poéticos, el derecho al naufragio es la implicancia legal de una promesa material: en algún lugar del océano hay un botín. Una riqueza que no es solo la de la flora y fauna marina. Bajo esa premisa, García Montero se dedicó a peinar las costas peruanas en busca del tesoro del corsario William Read. Se presumía que Read había enterrado la fortuna en las arenas de Chancay luego de perseguir al bergantín San Antonio y de ser perseguido, a su vez, por lord Cochrane. Eran 108 barriles de oro de los que aún no se tiene rastro. Muertos los guías nativos que lo habían conducido al lugar y muerto el propio Read, ejecutado en California luego de su fuga del Perú, la historia se detiene.


 


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