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Política

Humala y Toledo Conversan

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Humala y Toledo hablaron en privado por dos horas antes de reunirse con sus respectivos equipos.

No almorzaron. No hubo ni un vaso de agua a lo largo de dos horas de conversa que podrían resultar determinantes para el desarrollo político de los próximos meses. Los dados que Humala y Toledo tiraron en torno a la Presidencia del Congreso.

Alejandro Toledo se encontró con el presidente Ollanta Humala en Palacio de Gobierno, a pedido del mandatario. Llegó a mediodía del sábado 26 con una compañía que no esperaba el Presidente. Además de la vocera Carmen Omonte estaban los chakanos Carlos Ferrero, Marcial Ayaipoma y Javier Reátegui. Ante el anuncio de la presencia de la comitiva, se trasladaron hasta allí los parlamentarios oficialistas Fredy Otárola y Víctor Isla.

Los acompañantes se quedaron haciendo antesala en el Salón Quiñones. Los dos personajes principales pasaron a conferenciar en privado en la Sala Embajadores.

Pasadas las dos de la tarde, Humala y Toledo salieron a reunirse con los demás. De allí siguió lo que fuentes de PP califican como “una evaluación premensaje de Fiestas Patrias, al primer año de gobierno”.

Aunque respetuoso, el ambiente no era festivo. La tarde anterior el grupo parlamentario toledista apoyó el otorgamiento de facultades legislativas al Ejecutivo en materia tributaria (ver Mar de Fondo). Pero el ex presidente y su equipo reclamaron por el retraso en las ejecuciones de los planes carreteros y la falta de grandes banderas en proyectos agrícolas y de seguridad nacional. También por los conflictos sociales no resueltos. Espinar ya había reventado y Conga seguía sin resolverse.

Humala asintió y al final, en una muestra de buena memoria, recapituló con detalle los puntos planteados por sus particulares “aliados de gobernabilidad”.
Según relatan quienes participaron en los preparativos de la reunión, Humala convocó a Toledo luego de la salida de los ministros de Defensa e Interior, Alberto Otárola y Daniel Lozada, que renunciaron apenas instantes antes de ser censurados por el Congreso.

El Presidente se encontraba en Japón y Corea del Sur mientras se desarrollaba la crisis ministerial. Las riendas del Parlamento se habían perdido a tal punto que Perú Posible acompañó la censura.

A su salida, Toledo declaró que “vamos a conversar sobre ese tema (de la elección de la próxima mesa directiva del Congreso), aún queda hasta julio. Pero creo que es prudente, por lo menos déjeme decirle, con la autoridad moral de nuestro gobierno, nosotros tuvimos los cinco años la presidencia del Congreso”.

Se equivocaba, pues Ántero Flores Aráoz ocupó ese cargo en el cuarto año de su quinquenio. En la evaluación posterior de la reunión se concluyó que, con esas palabras, Toledo había adelantado el cronograma que debía resolverse en la segunda quincena de julio, como sucede usualmente.

“A menos que algo dramático suceda, creemos que el Ejecutivo debe tener la presidencia del Congreso con contrapesos, pero no hay una decisión definitiva”, insistió.

Sus palabras desataron un chapuzón que todavía no es tormenta. Víctor Andrés García Belaunde, cuyo partido Acción Popular (5 congresistas) conforma bancada con PP (14) y Somos Perú (2), no oculta su intención de encabezar una lista de oposición. Toledo considera inconveniente asumir el desgaste de encabezar el Legislativo. El fujimorismo, vía voceros como Alejandro Aguinaga, celebra la candidatura de ‘Vitocho’ y esto resulta más impotable para PP, que tiene partida de nacimiento en el antifujimorismo. Un nombre alternativo como candidato de la oposición es el del pepecista Javier Bedoya de Vivanco.

Toledo intentó persuadir a García Belaunde la tarde siguiente, sin éxito, en un restaurante de Cieneguilla. El primero apunta más bien al “contrapeso” de la primera vicepresidencia con Carmen Omonte y una tercera ficha con algún designado de Solidaridad Nacional.

El apoyo a la fórmula oficialista tiene sus condiciones. Toledo dejó en claro que no votarían por Isla, quien tiene un largo historial que incluye el señalamiento hecho por el ex ministro Antonio Brack como instigador para interrumpir las negociaciones en un episodio que fue antecedente de la tragedia de Bagua (CARETAS 2041) y la contratación como asesor parlamentario de un ex senderista. Isla también fue investigado por la Comisión de las Casas de Alba del Congreso por haber servido de nexo entre el chavismo y el nacionalista en 2006. Abogado de profesión, el hoy congresista nacionalista fue vicepresidente de Robinson Rivadeneyra (2002-2006) en Loreto. Tras su mandato, su entonces socio fue detenido, acusado de asociación ilícita para delinquir, colusión y peculado por haber favorecido a una empresa contratista en la remodelación de un mercado sin contar con código SNIP. El propio Isla fue denunciado por graves irregularidades en un proceso de concesiones madereras.

Otárola, que era otra posible carta, vio sus bonos devaluarse dramáticamente con sus intentos por salvar a los ministros, uno de ellos su hermano, de la censura.

Durante la reunión con Toledo, Humala se mostró reacio a apostar por la opción de la primera vicepresidente Marisol Espinoza. Para el mandatario, la renuncia de Omar Chehade la dejó en una posición vulnerable. Le preocuparían especialmente los debates tensos, durante los cuales el titular del Legislativo se enfrenta al riesgo de ser censurado. Es, sin embargo, una práctica común la de cederles la posta del debate a miembros de la mesa directiva cuando el tono de la discusión comienza a calentarse.

Ana Jara, la ministra de la Mujer, todavía suena como posible gallo de tapada del oficialismo (CARETAS 2227).

Y Juan Sheput, secretario de Política de PP, aventura un desenlace pendular. “Nunca he visto que se negocie la Mesa Directiva cincuenta días antes de la votación. Eso genera desgaste y podría sacar de carrera a Isla o quien lo reemplace y a Víctor Andrés, y dejar en bandeja la reelección de Abugattas”, especula. El presidente del Congreso, mientras tanto, no pierde oportunidad para asegurar que no le interesa repetir el plato.

Ellas Brindan


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Carmen Omonte, parlamentaria vocera de Perú Posible, y la ministra de la Mujer, Ana Jara, brindaron con pisco sour en el Congreso el lunes 28. La ministra es voceada desde hace varias semanas como posibilidad de recambio en el Legislativo. Perú Posible busca ubicar a Omonte en la primera vicepresidencia.


 


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