sábado 16 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2235

07/Jun/2012
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre PolicialesVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre Medio AmbienteVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Fe de ErratasVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Alfredo Barnechea
Sólo para usuarios suscritos Harold Forsyth
Suplementos
Acceso libre Gran BretañaVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Nacional Antes fueron los “sudacas” que inundaron España con sus sueños de prosperidad. Ahora, Perú recibe a contingente español ávido de trabajo.

Los Nordacas Llegaron Ya

4 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

Ver galería

Desde hace nueve meses en Lima, Paco Baró de la agencia Volver d6 es ya un abanderado del progreso made in Perú.

Las cifras son elocuentes: de 20,454 españoles registrados en el Perú, casi el 20 por ciento (3,889) son inmigrantes de recientísima data, habiéndose registrado recién el año pasado en el país, según cifras del Consulado General de España. Lejos de los tiempos de la Conquista, esta nueva incursión de la península llega, sin embargo, sin pólvora y con ganas de trabajo. Buena parte de la nueva ola de españoles arriba huyendo de la galopante crisis a la que el rey Juan Carlos no le hiciera ningún favor con su elefantiásico error en Botsuana. Tratando de entender este fenómeno que ha dado lugar al novísimo neologismo de “nordaca” (recordar el apelativo de “sudaca” para los sudamericanos que acudieron a España en busca de trabajo, muchos de los cuales ya están haciendo el camino de vuelta), CARETAS conversó con algunos destacados miembros de la colonia española en Lima, y con algún otro recién salidito de la ventanilla de Migraciones.

Estancia sabrosa

Aunque afincado él mismo desde hace treinta años en Perú, Juan Llopis, dueño del restaurante La Eñe, cuenta que dos de sus hijos acaban de llegar de España en busca de trabajo. “El mayor se quedó sin trabajo en la inmobiliaria donde trabajaba, vino a Lima y ahora tiene un negocio de ventanería metálica. En España tenemos cinco millones de parados y las expectativas son cada vez más negras”, explica Llopis. “Es normal que aquí estén extrañados de que vengan tantos españoles, pero esta vez no nos llevamos nada, esta vez venimos a trabajar”, precisa, “Perú es un faro en el mundo, todos ven la economía peruana como un milagro”. Junto a él trabaja desde hace diez días el jovencísimo cocinero catalán Rubén Carré. ¿Por qué cruzar el Atlántico? “Porque en España el trabajo está muy difícil y aquí me han dado una oportunidad y la he querido aprovechar”, cuenta mientras remueve triunfante estofado de rabo de toro.


Búsqueda | Mensaje | Revista