Seguridad
EXCLUSIVO: Habla William Montes, el fiscal retirado de caso Perú.21
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Montes fue retirado de la Fiscalía de Crimen Organizado y ahora afronta investigación interna. Director de Perú.21, Fritz Du Bois, complicó situación de su editora Gina Sandoval, según el fiscal. |
"Según la información policial, la fuente de todo el sistema informático de Peru.21 está en la sede de El Comercio. Solicitamos entrar a dicho diario, pero se nos negó el ingreso", explica hoy el recién descendido fiscal adjunto.
La semana pasada, William Montes (45) pasó de ser fiscal titular contra el crimen organizado a un simple adjunto. Su descenso profesional fue precedido por una intensa presión mediática en torno al caso del encarcelado ex periodista de Perú.21, Rudy Palma, que es investigado por interceptación de correos electrónicos de ministros y altos funcionarios. El “chuponeo” ordenado legalmente a los teléfonos con los que Palma se comunicaba incluyó, según Montes sin saberlo, el del congresista Luis Galarreta Velarde, quien derivó el asunto a un operativo del gobierno contra la oposición. Los titulares del grupo El Comercio coinciden con insistencia en esa línea pero, en entrevista exclusiva, el fiscal Montes sostiene que detrás hay mucho más.
–¿Por qué se intervino el teléfono del congresista Galarreta?
–La investigación arrancó con la captura del periodista de Perú.21 Rudy Palma, el 25 de abril. Este señor vulneró el sistema informático de los ministerios de Energía y Minas, Comercio Exterior; la Presidencia del Consejo de Ministros, Palacio de Gobierno, etc. Este hecho ameritaba que se solicite levantar el secreto de las comunicaciones de Palma para conocer con quiénes se contactaba. La Dirandro elabora una lista y el juez decide intervenir esos números. Lo que se buscaba probar era la existencia de una red criminal.
–¿Se escogen los números con los cuales Palma se comunicaba regularmente?
–Así es. La Policía recomienda intervenir 21 números y nos dice, incluso, que se identifique a quiénes les pertenecían esos teléfonos.
–Sin embargo ocurrió todo lo contrario y se inició el ‘chuponeo’ sin identificar a los titulares de dichos números.
–La orden para intervenir los 21 números telefónicos se da el sábado 28 de abril, es decir, a los tres días de la captura de Palma. Y Telefónica nos dio la identificación de los números recién el 19 de mayo. Si yo esperaba hasta ese día no habría conseguido nada, pues.
–¿Quiere decir que cuando la Policía le entregó el listado usted no sabía que entre esos números estaba el de Galarreta?
–De ninguna manera. Lo que ocurrió fue esto: el sábado 28 y el domingo 29 de abril este teléfono aparentemente estaba desconectado porque no emitió ninguna comunicación. Nada. Recién el lunes 30, el teléfono es activado y se comenta que la persona interceptada se dirigía a un evento en el Congreso. Se escucha el apellido Galarreta y es ahí donde empieza la sospecha de que podía tratarse del teléfono del congresista. Ese mismo día y por la simple sospecha que se tenía, ‘cerramos’ el teléfono.
–Pero usted lo visitó en el Congreso, el 2 de mayo, ¿por qué?
–No busqué al congresista Galarreta. Yo fui con el oficial encargado de la investigación a confirmar si ese número le pertenecía al Congreso y la información que recibimos ese mismo día fue que era del congresista Galarreta. De casualidad se me informó que el aludido estaba en los pasillos del Congreso y que sería bueno conversar con él. Al encontrarnos, le comenté de buena fe que en los teléfonos de Palma aparecía su número y Galarreta me dijo que efectivamente se comunicaba con él por temas periodísticos de la Comisión de Economía que él preside. Le pregunté si en algún momento fue objeto de coacción o si tuvo alguna situación de dificultad con Palma y me dijo que ninguna. Procedí a retirarme.
–¿Por qué no le informó que su teléfono había sido intervenido?
–No tendría por qué hacerlo porque yo no fui a hablar con él sobre el proceso de investigación propiamente dicho. Yo busqué al doctor Luciano López, asesor del presidente del Congreso, Daniel Abugattas.
–¿Qué pasó con los otros 20 números interceptados?
–Siguieron la misma suerte algunos días después, cuando nos dimos cuenta que no eran relevantes de información en algunos de los casos. Nos fuimos quedando con pocos (ver Recuadro).
–El Fiscal de la Nación ha dicho que el ‘chuponeo’ a Galarreta fue un error.
–El criterio para asumir este procedimiento fue dispuesto por la Fiscal de la Nación encargada que era Gladys Echaíz (el doctor José Peláez se encontraba fuera del país en ese momento). Ella fue la que determinó que el caso pase a manos de Crimen Organizado. En consecuencia, esto pasó por varios filtros dentro del Ministerio Público. Lamentablemente, la pita se rompe por el lado más débil.
ORGANIZACIÓN CRIMINAL
–¿Cuáles son los indicios serios que llevaron a la Fiscalía a pensar que el caso de Rudy Palma era el de una supuesta organización criminal? –Si fuera un fisgón como se ha pretendido decir estaríamos hablando de un hecho menor. Pero acá tenemos 579 correos electrónicos intervenidos, comunicaciones personales de ministros de Estado, con información que no sabemos a dónde nos puede llevar. Eso les preocupa a quienes me han atacado ferozmente en los últimos días.
–La defensa de Palma dice que hasta ahora no se ha encontrado nada que lo vincule a una violación de secretos de Estado.
–Hay una resolución legislativa que faculta el ingreso de tropas extranjeras al país. También se interceptó una comunicación del ministro de Comercio Exterior con funcionarios extranjeros sobre acuerdos muy delicados. ¿Cómo es posible que alguien ingrese con tanta facilidad a la Presidencia del Consejo de Ministros? Palma ha reconocido que interceptaba correos de altos funcionarios desde el año 2007. ¿Eso no le importa a nadie? Yo creo que él no actuó solo.
–¿Qué elementos tiene para decir eso?
–Hay dos personas denunciadas: Rudy Palma y Gina Sandoval (editora de Economía de Perú.21). No descarto que hayan otras personas involucradas. Esa era mi hipótesis, pero con todo esto se ha pretendido que no siga avanzando.
–¿Cuál es la acusación contra Sandoval?
–Fue su propio jefe, el director de Perú.21, Fritz Du Bois, el que declaró que Sandoval tenía conocimiento total de las informaciones que recibía Palma, y eso fue determinante. El atestado policial estaba formulado contra tres personas: Palma, Sandoval y Du Bois, pero decidimos excluir al director de Perú.21 porque no existían elementos suficientes para denunciarlo y eso demuestra nuestra independencia.
–El hecho de que Sandoval sea jefa de Palma no indica necesariamente que ella conocía el origen de sus informaciones.
–La apreciación que dio el señor Fritz Du Bois fue que ella conocía obligatoriamente de donde provenía toda la información hackeada.
–¿No es sospechoso que el único diario que estuvo presente cuando se detuvo a Palma, y luego obtuvo información privilegiada haya sido La Primera, un medio vinculado al gobierno?
–No lo sé, pero yo descarto presiones políticas de toda índole.
–¿El ministro José Luis Silva lo ha visitado para hablarle del caso?
–No, no he hablado con él, pero es natural que un ministro transmita sus preocupaciones. Silva ha sido víctima de una vulneración directa de sus correos electrónicos. Han amenazado a su familia. Eso es grave.
–Trascendió que usted intentó intervenir ilegalmente al diario El Comercio.
–Lo que sucede es que, según la información policial, la fuente de todo el sistema informático de Peru.21 está en la sede de El Comercio. Solicitamos entrar a dicho diario, pero se nos negó el ingreso.
–Entiende que ahora usted podría enfrentar una destitución del cargo.
–Yo espero con paciencia las investigaciones y allí se sabrá si hicimos las cosas bien. Estoy seguro de ello y aguardo el mismo sentimiento para el juez Pulido. Se ha dado una imagen de que se nos está afectando para generar temor y miedo y que nadie enfrente una situación que desgraciadamente ha afectado a un medio de comunicación. Pero qué vamos a hacer. El periodista admitió responsabilidades y por eso no vamos a dejar de administrar justicia. (Entrevista: Américo Zambrano)