Pérdida Mercado Jarrín, 93, fue sepultado el martes 19 no sólo con honores militares. También estuvo acompañado del reconocimiento de sus virtudes y sapiencia por muchos que, como los editores de CARETAS, fueron tanto adversarios como perseguidos del gobierno militar al que perteneció.
General EP Edgardo Mercado Jarrín (1919 - 2012)
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La larga trayectoria de un militar intelectual. |
Producido el golpe del 5 de octubre de 1968, CARETAS protestó por el derrocamiento del gobierno constitucional y la presencia militar en el poder político. No es una novedad que esta revista pagó las consecuencias. Tampoco es una novedad que pocos medios sufrieron tantas agresiones del llamado Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas.
Y, sin embargo, en medio del prolongado combate, CARETAS siempre hizo esfuerzos informativos de discernimiento. Analizó cada medida. No dejó de aprobar algunas, pero usualmente criticó los denominados “goles de media cancha” que terminarían en desastres económicos.
La revista también aprendió a distinguir las diferencias entre sus principales actores.
En ese ejercicio pronto reconoció que, no obstante sus altos cargos en la dictadura, primero como Canciller y después como Primer Ministro, Edgardo Mercado Jarrín no impulsaba los desvaríos represivos que a menudo surgían de la irascibilidad del propio Velasco Alvarado.
Cuando Velasco fue operado de urgencia en 1973, apareció la vaga ilusión que Mercado Jarrín tomaría la posta como una alternativa más racional. Pero ésta no se concretó y el general pasó al retiro el 1º de febrero de 1975.
Desde entonces CARETAS mantuvo una esporádica pero cordial relación con quien fuera insigne geopolítico.
A continuación, recuerdos significativos de su carrera.
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"El interés general no es la seguridad del continente. El interés general es, prioritariamente, el bienestar general" |
Fue Edecán de Bustamante
Edgardo Mercado Jarrín estuvo directamente vinculado, aunque en términos contradictorios, a dos golpes de estado durante su dilatada vida militar.
En octubre de 1948, siendo edecán del presidente constitucional José Luis Bustamante y Rivero, y en octubre de 1968, como integrante del proceso que derrocó a Fernando Belaunde Terry.
En 1948 el capitán Mercado Jarrín tuvo el coraje de acompañar a Bustamante y Rivero cuando salía de Palacio de Gobierno, mientras un aire tempestuoso agitaba la Plaza de Armas.
“Estábamos todos reunidos y Bustamante no tenía un solo dólar, pero tenía que salir. El único que dijo que contaba con unos dólares era el Ministro de Agricultura, Manuel Venturo, que en paz descanse”, narró Mercado Jarrín en CARETAS 449.
“‘Bueno, ¿pero cómo salgo?’, dijo Bustamante. ‘Yo lo acompaño’, dije”.
Veinte años después, Mercado fue parte orgánica del golpe “institucional” que encabezaría Velasco.
Sería Ministro de Relaciones Exteriores entre 1968 y 1971, y presidente del Consejo de Ministros de 1973 a 1975.
Pero Mercado encarnaría la cara dialogante de la dictadura militar y fue gestor de una enérgica política exterior independiente del ‘Norte’ y de los Estados Unidos.
Estableció relaciones con casi todos los países del bloque socialista, incluyendo Cuba y China.
En 1969 suscribió el Acuerdo de Cartagena con Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador, pacto de integración subregional que antes había iniciado Belaunde.
En 1971, el Perú fue anfitrión de la reunión del Grupo de los 77 del Movimiento No Alineado, ubicándose en una posición de liderazgo a nivel del Tercer Mundo.
Eran, por cierto, los tiempos de la Guerra Fría, pero Mercado explicaría la posición del país así:
“El interés general no es la seguridad del continente. El interés general es, prioritariamente, el bienestar general. ¿Qué debe prevalecer en la lucha contra la subversión? ¿Las consideraciones políticas o las militares? La conducción de la acción represiva es inoperante si al mismo tiempo la política no precisa los objetivos que deben ser alcanzados, si los gobiernos no se esfuerzan por eliminar o tratar de disminuir los grandes desequilibrios estructurales” (CARETAS 430).
Esas palabras siguen teniendo vigencia.
A su sepelio asistieron el Presidente Ollanta Humala, el ex presidente Francisco Morales Bermúdez y varios ministros de Estado. Lo sobreviven su esposa Gladys Neumann y cinco hijos.