Arte Odiseas del Ayahuasca en instalación de videoarte interactiva de Mariana Tschudi.
Excursión al Interior
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Tschudi junto a sistema que lee las ondas cerebrales, creado en colaboración con el ingeniero biomédico Juan Manuel Benavides. |
El sol pinta la arena tendida del desierto. De ella, seres humanos exageradamente flexionados brotan de huecos y enrumban hacia el mundo real. Y se reconocen.
La artista Mariana Tschudi (Lima, 1979) viajó durante dos años entre Iquitos, Tarapoto y Lima para recopilar historias y visiones de viajes a otra dimensión. En este caso, las ceremonias de Ayahuasca y el impacto en cada uno fueron el motor para establecer un proyecto en donde se interconecten aquellas experiencias espirituales.
A veces me dan ganas de nacionalizarme culebra es el resultado de odiseas en las cuales Tschudi y sus entrevistados lograron sumergirse. Se trata de trece videos en donde los icaros, canciones del chamán en la ceremonia, instauran el lenguaje común en una comunicación de experiencias surreales con la meditación o la evolución del entorno natural. Los videos han dado pie a quince fotografías obtenidas de ellos. Es decir, del auge del viaje.
El espectador, asimismo, se conectará con la muestra por medio de un sistema tecnológico que leerá sus ondas cerebrales mientras observa una escena de la película. Esa información se usará para definir la escena que vendrá después. Se podrá formar parte de las (re) visiones desde el 12 de julio en la galería Vértice (Ernesto Plascencia 350, Miraflores). (AP)