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Cabrejos y Garatea: Con Santos en Cajamarca

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Franciscano Isaac Shalhuano recibe a Gregorio Santos, monseñor Cabrejos y al padre Garatea el lunes 8.

A los espacios de escucha en Cajamarca aún no se les puede llamar "diálogo". El segundo encuentro de monseñor Miguel Cabrejos junto al padre Gastón Garatea con dirigentes locales será junto a lagunas de Conga. Cobertura completa.

El espacio de escucha con monseñor Cabrejos y el padre Garatea tendrá segundo encuentro, esta vez sobre las lagunas de Conga.

"Yo no tengo voto en Conga”, aclaró monseñor Miguel Cabrejos ni bien inició el Espacio de Escucha (todavía no de diálogo) organizado por el Gobierno Regional de Cajamarca el lunes 9. “Nuestra función es llevar el sentimiento de ustedes y contar con toda claridad lo que ustedes quieren y lo que ocurre”, precisó. “Yo soy chotano de nacimiento y creo que se debe de negociar dentro de la paz”.

Pocas horas antes de este discurso, a las seis de la mañana, Cabrejos abordaba junto al padre Gastón Garatea el vuelo a Cajamarca, donde debía recibirlos Gregorio Santos. Tuvieron que esperarlo quince minutos antes de partir en cerrada caravana, junto con el franciscano Isaac Shahuano, a una finca campestre a veinte minutos de la ciudad. Tras un reparador caldo cajacho bajado en media hora de ligera sobremesa, visitaron a los civiles y policías heridos en los disturbios de Celendín y Bambamarca. Dejaron maletas en el convento franciscano y arribaron a las once en punto a la Iglesia Evangélica Presbiteriana de Cajamarca. Afuera, casi doscientas personas proclamaban su rechazo al proyecto Conga y al presidente Ollanta Humala. Adentro los esperaban alcaldes, dirigentes de rondas y frentes de defensa de las provincias de Hualgayoc, Celendín y Cajamarca.

Cabrejos abrió la mesa con un esperanzado Padre Nuestro y la cerró llevándose once hojas de anotaciones que presentaría, junto con Garatea, a Ollanta Humala el martes 10. Con ellas llevó los peritajes alternos que expusieron por casi una hora los ingenieros Pablo y Sergio Sánchez, de Grufides, y los testimonios de los dirigentes y autoridades. Todos los convocados apuntaban al ‘Conga no va’.

“Después vendrán otros del Ejecutivo”, predijo Cabrejos a la salida de la reunión, “tenemos que devolvernos mutuamente la confianza”. Dos días después anunciaría que el lunes 16 visitará junto a Garatea las lagunas que impactaría el proyecto Conga.

Al cierre de esta edición no se han revelado los nombres del Ejecutivo que dialogarán en Cajamarca, pero Cabrejos adelantó que “el que guía todo este proceso es el Ministerio de Justicia”. Queda pendiente la respuesta al comunicado en el que los dirigentes piden levantar el estado de emergencia, declarar inviable el proyecto Conga, paralizar sus obras, liberar a los detenidos en Picsi, realizar un referéndum e investigar las cinco muertes de la semana pasada.

Al cierre de esta edición, el presidente Ollanta Humala decidió el relevo del general PNP Eleuterio Díaz, jefe de la región policial norte y el coronel Jaime González, encargados de los operativos policiales que terminaron con los cinco civiles muertos en Cajamarca. Sumadas la remoción del mayor PNP Edwin Oré, de la jefatura en Hualgayoc, y del comandante PNP Juan Carlos Reátegui, de Celendín, se entiende que el gobierno ha aceptado los excesos cometidos en Cajamarca. Trascendió que la salida del ministro del Interior, general EP (r) Wilver Calle, sería inminente según fuentes confiables (ver nota aparte).

Sin embargo, altos oficiales de la Policía insisten en que si bien se cometieron errores, los efectivos evitaron atacar a la población y dispararon balas de goma. Los informes de necropsia indican que algunos de los fallecidos presentan orificios de balas de fusil FAL calibre 7.62, que, siempre según la versión de la Policía, provendrían del Ejército.

PUEBLO EN LUTO

La versión concuerda con testimonios de algunos pobladores. En Celendín, una vendedora con tienda en la plaza central aseguró que a la llegada de “refuerzos en helicópteros”, los militares acantonados en el Coliseo salieron por las calles “a disparar como locos” en grupos de hasta seis efectivos.

En Bambamarca, el jueves 5 todavía se podía ver la mancha de sangre en el lugar donde murió Joselito Vásquez (27), durante un enfrentamiento con policías y militares el día anterior.

Aunque en la plaza de armas había un cajón en señal de protesta, su cuerpo era velado en su casa por casi doscientas personas, a media hora del centro. Los lugareños aseguraron a CARETAS que los disparos se desataron después de hora y media de escaramuzas, como en Celendín, al llegar refuerzos en helicópteros. Joselito murió de tres disparos que, aseguran, hicieron saltar parte de su hígado. Ese mismo jueves Gregorio Santos confirmó un quinto civil muerto, herido en los enfrentamientos del martes.

La mayor parte de las casas dejaron una vela encendida en su puerta en señal de luto.

Un día después, la “Casa del Maestro” de Celendín acogió el velorio de los tres muertos del martes. En cruel vuelta de tuerca, se trataba del mismo lugar donde Idelso Hernández y otros dirigentes habrían acordado la marcha contra el alcalde Mauro Arteaga que terminó en la tragedia (CARETAS 2239). Más de dos mil personas acompañaron la marcha fúnebre rumbo al cementerio y, aunque el padre intentó impedirlo, la multitud decidió tomar el camino que llevaba al colegio del menor muerto de 17 años y luego cruzar la plaza de armas.

El coronel PNP González había acordonado la plaza con cincuenta hombres y aunque en principio impedía el paso, dijo con tranquilidad que si algún dirigente le aseguraba que no habría disturbios, los dejaría pasar. “Si yo hubiera estado acá el martes, nada de esto hubiera pasado”, aseguró con naturalidad. “Mi papá es chotano y mi mamá cutervina, yo me siento cajamarquino y no he venido a hacerles nada a mis paisanos”, dijo a esta revista. Efectivamente, al llegar a la plaza conversaron y pasaron.

El único incidente se dio cuando la comitiva decidió pasar por la calle de la comisaría, también cerrada. Tras varios encontronazos, uno de los ataúdes cayó al piso y la Policía se replegó en la comisaría.

Aun cuando las tres provincias parecen haber vuelto a la calma, el martes 10 el ministro del Ambiente Manuel Pulgar Vidal rechazó levantar el Estado de Emergencia. El tira y afloja seguiría, pues el paro regional programado para el 11 y 12 se mantiene, a pesar de las plegarias del padre Garatea. (Escribe: Israel Guzmán)

Fractura Social

“Qué no harán con los campesinos anónimos”, dice golpeado Arana.

Radiografía muestra fractura tras detención.

Un día antes de la “Mesa de Escucha” cajamarquina, CARETAS conversó con Marco Arana, que enseñó las radiografías que muestran una fractura en su maxilar superior derecho producto de su violenta detención policial, el miércoles 4 en la plaza de armas. Ese día, mientras conversaba con un antiguo profesor, y acompañado por un efectivo de seguridad del Estado, un policía de civil le avisó que acababan de ordenar su detención. Al voltear, ya los tenía encima. “Me metieron un bofetón en la oreja y un varazo en la nuca, me patearon y golpearon en el pecho”, cuenta. Ya dentro de la comisaría, en la oficina de radiopatrulla, tres policías y dos mujeres lo habrían golpeado hasta que uno le “metió la vara como una lanza en la cara”, lo que habría causado la fractura. “Ahora estoy absolutamente convencido que si eso han hecho conmigo, qué no harán con campesinos anónimos”. Sostiene que el cartel que llevaba de “Vida sí, oro no” era una forma de demostrar “que existen formas pacíficas de lucha que no son el enfrentamiento”. “El pon tu otra mejilla no es para que te peguen más, sino para que cese y pare la violencia. Cuando Jesús lo dice es un ‘no respondan de la misma manera, párenla ya’.

El golpe mediático de la detención de Arana también habría sido determinante en los necesarios relevos en la comandancia policial cajamarquina, pues a las cuatro horas de estar recluido en la comisaría “aparecieron los generales PNP (Abel) Gamarra y (Raúl) Salazar. Yo les pedí a ellos que identifiquen quién había dado la orden y a los policías que me habían golpeado, y me dijeron que esto se va a investigar”.

Sorprendentemente, Arana no fue invitado a la mesa del lunes sino a última hora por una llamada del padre Garatea. Aunque ambos lo niegan, los medios locales especulan con un distanciamiento por parte de Gregorio Santos, que también tendría desencuentros con Wilfredo Saavedra por las diferencias políticas en sus discursos.


 


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