Opinión ESCRIBE: Gino Ceccarelli (*)
Iquitos no es sólo un Poto Sicodélico
Iquitos, para el resto del Perú, siempre fue considerada como una ciudad tropical de gente alegre, divertida, de mujeres bellas, de paisajes exóticos y de calles limpias con una arquitectura donde contrasta lo europeo y lo nativo.
En los últimos años, este cliché se ha transformado en el de una ciudad poblada de travestis, putas, desenfreno, perdición y como bastión de la huachafería más decadente, estridente y ridícula del país. Más aún, este nuevo “concepto” ha sido elevado a la característica esencial de la “cultura charapa”.
No reniego de ciertos rasgos y costumbres de la cultura popular ni de los pintores de letreros estridentes ni de mis paisanos que son homosexuales. Pero, en mérito a la verdad, eso no representa la producción cultural ni la identidad de los iquiteños en general. Son sólo algunos rasgos que también existen en todas las ciudades del Perú y en la capital.
Este manejo irresponsable que se está haciendo con la “identidad” charapa, se debe también a la ignorancia de algunas autoridades y de pésimos gobiernos municipales los cuales, entre sus tantos desaciertos, no han sabido incentivar la cultura y así, torpemente, la ciudad ha caído en una degradación de su moral y padece hoy de simplonería.
Algo de esto lo podemos constatar incluso en el recién estrenado documental de la Marca Perú para promocionar Loreto, en el cual vemos a un grupo de loretanos amazónicos visitando a los loretanos de Italia, y les llevan rasgos de nuestra cultura para promocionar el turismo al Perú: Nativos, criollitos chistosos, huachafería, gastronomía, algo de pseudo-chamanismo y mucha música chicha.
No critico la calidad del documental, es una producción millonaria, de alta calidad y muy divertida. Lo que me parece criticable es la pobrísima visión que se tiene de Iquitos y su cultura, al punto que ya ha sido adoptada por PromPerú y el MINCETUR, con la venia del Presidente Regional de Loreto y de sus municipalidades.
Iquitos no sólo es un espacio de huachafería, morbo, sexo y desenfreno.
Iquitos posee variadísimos rasgos culturales que no se toman en cuenta porque prefieren quedarse con aquellos que producen risa, burla, morbo y vacilón. Todas las expresiones culturales son válidas, pero no tomemos solo algunas por modas “marketeras” para enarbolarlas como un estandarte de nuestra sociedad.
(*) Iquitos, 1960. Artista plástico.