Local Si antes se le otorgaba un origen carcelario o lumpen, hoy la jerga es un sello de identidad y característica fundamental en el vocabulario peruano. De hecho, hay muchas palabras que no aparecen en el diccionario de la RAE, pero que ya están instauradas en el habla popular común y cotidiana. La firme, varón, acá hablamos serio.
Peruanísimas Jergas: ¿Manyas o no Manyas?
La jerga es el DNI del habla de todos los días”, ha dicho Julio Hevia, el destacado comunicador y autor del libro “Habla jugador”, al tiempo que aceptaba que la jerga ha ganado legitimidad porque antes se ha legitimado entre nosotros lo espontáneo e informal. Sí, alucina. Así es la vaina. Pero no es solo un fenómeno de la actualidad. Ya desde los años cincuenta los peruanos teníamos curiosidad por saber por qué hablábamos como hablábamos. José Bonilla Amado, destacado editor y escritor, publicó en 1956 “Jerga del hampa”, que se convirtió en material de primera mano para los estudios de criminología: si sabes cómo hablan los delincuentes, sabrás cómo se comportan, cómo piensan. Ya antes, en 1950, Raúl Villarán inauguraba el uso periodístico de la también llamada replana en un famoso titular del diario Ultima Hora: “Chinos como cancha en el paralelo 38”, y se convertía en abuelo del Trome sin ser un malcriado. No es floro.
EL SABOR DE LA JERGA
Una de las más interesantes peculiaridades de la jerga peruana es su constante asociación a la comida. Y así como el peruano demuestra ser tan rotundamente feliz a través de su estómago, llamando a sus manjares por diminutivo (no pide un cebiche, sino un cebichito; no lo quiere con gaseosa, sino con incakolita; no lo acompaña con cancha, sino con canchita), no duda en darle el sinónimo de amigo a ese emblema de nuestra gastronomía llamado causa, o de decirle camote al cariño. Gran parte de nuestro diccionario jerguero nacional parece originarse en la cocina, porque el peruano no come:
jamea, que viene de
jamar, que es comer según el DRAE.
HABLA, CAUSA
Dícese del saludo más normal y cotidiano entre gente de confianza. Dicho de una manera más formal sería un simple: Hola, amigo. Sin embargo, también pueden decir ‘causa’ unos ladrones mientras se van acercando a su víctima. “Habla causa, ¿cómo es?”.
¿CUÁL ES TU CAU CAU?
Frase usualmente utilizada para “hacerle el pare” a alguien. Si alguien interfiere entre una pareja, corresponde al consorte oficial lanzar preventivamente la expresión antes que un puñetazo. “¿Cuál es tu problema?” o “¿Qué te pasa?” Son equivalentes formales.
NO SEAS LENTEJA
Usada por extensión fontética de la palabra lento, lenteja puede referirse también a un tortuguismo consuetudinario. Ej: “Si sacamos el carro, mejor manejo yo, tú eres muy lenteja”. No es que la persona haga una sola acción lentamente, sino que siempre lo hace de ese modo.
EL LECHERO
El que mete el gol de rebote en el último minuto, el que se gana la lotería, al que le toca la figurita de sticker dorado en el álbum Panini, a la primera. Ese es un lechero, un suertudo. Ojo: también se usa por envidia: a quien esté con la chica más linda de tu barrio le caerá el calificativo lácteo por defecto.
¡ESTO ES UN SANCOCHADO!
Dícese de un hecho confuso y complicado. Ej: Llega el jefe a la oficina después de vacaciones y encuentra un zafarrancho en las cuentas de la empresa: he ahí un sancochado. Y tremendo.
TREMENDO HUEVO FRITO
A quien hace una reunión en casa y lo botan del tono; a quien deja su carro del año cuadrado en los Barracones; o a quien se le quema el agua en trance de hervirla, es natural que sea catalogado como un tremendo huevo frito. La configuración pasmada, derrotada e indefensa del alimento mañanero en cuestión se ocupa de la analogía.
NO TE PALTEES, COMPADRE
Si los choros lo acorralaron en una calle oscura, si el contador quiere explicarle que está en la quiebra, o si un amigo cuenta que vio a su otra mitad con otro, le dirán que no se
paltee. Es decir, que no se preocupe. Cabe la reflexión del vínculo perdido entre tal ansiedad y la condición- posiblemente previa- de
caído del palto. ¿Origen de una preocupación podría ser el haber estado anteriormente distraído hasta la idiotez cegadora?
TIENE SU ANTICUCHO
Sin ninguna relación con Doña Grimanesa, esta expresión se refiere normalmente a algo en lo que alguien está comprometido y que, usualmente, es un tema poco honesto. Ej: si un juez falla a favor de una empresa y contra una persona, aunque sea injusto, “debe ser porque tiene un anticucho”; si una autoridad política se hace de la vista gorda ante un caso de corrupción “es porque le conocen un anticucho”; si dos vecinas chismosas ven salir de la casa de una señora casada a otro vecino, dirán que “estos tienen su anticucho”. También se usa, por extensión de la palabra, para referirse a algo muy antiguo: un carro anticuchazo, ropa anticuchaza, etc.
(Ricardo Hinojosa Lizárraga)