Concierto El apogeo de un grande. Tenor Plácido Domingo brilló en flamante Teatro Nacional. Domingo, bien entrado en los setenta, sigue siendo una fiera.
Plácido Sonido
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Sobre el escenario del Gran Teatro Nacional, Domingo demostró que todavía brilla. |
La presentación de Plácido Domingo el 20 de julio permitió comprobar que el Gran Teatro Nacional (GTN) es una obra formidable; que Domingo, bien entrado en los setenta, sigue siendo una fiera; y que el local requiere con urgencia un operador que asegure la adecuada programación y calidad de los espectáculos.
Al teatro se acude para ver y escuchar un espectáculo. Los teatros tienen dos formas básicas: la de herradura y la rectangular, llamada coloquialmente “caja de zapatos”. La primera favorece el sonido y la segunda la visión, pero conseguir un apropiado balance entre el sonido y la visión es muy difícil. En el GTN los proyectistas han logrado que la mayor parte de las localidades tenga visión completa del escenario y, el resto, una muy respetable visión parcial, algo inusual en los teatros de herradura. Dentro de la sala puede verse que los proyectistas perfilaron con esmero su contorno e hicieron que las localidades superiores vuelen levemente sobre la platea. Para los productores líricos, eso vuelve inevitable la comparación con el Municipal y el Segura, donde predominan las localidades con visión parcial, mientras el GTN favorece enormemente la economía de los espectáculos.