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Historia Hace 417 años la peruana Isabel Barreto descubrió las Islas Marquesas, ubicadas a 6 mil km frente a las costas del Perú.

La Peruana y Las Marquesas

4 imágenes disponibles FOTOS 

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El arriesgado viaje por las turbulentas aguas del Pacífico Sur cobró decenas de víctimas mortales.

Hace unos años salí a navegar por la bahía del Callao. Al regreso de la Isla San Lorenzo nuestro velero se cruzó con un buque gris que se perdía en la oscuridad. Era una embarcación de la Marina de Guerra del Perú. Me llamó la atención que no llevaba el número característico de las naves de guerra sino la nomenclatura Isabel Barreto.

Acudí al Archivo Histórico de nuestra Cancillería, donde encontré el hilo que me permitió desenrollar la madeja. Fui al Instituto de Estudios Histórico Navales por el trabajo de Hilda Zevallos titulado El Entorno de Isabel Barreto de Mendaña y Viaje a las Islas Salomón 1595-96, así como la Historia Marítima del Perú de Hernán Buse, que abrían luz, pero se basaban en las mismas escazas fuentes.

A mi paso por España realicé algunas pesquisas que me llevaron a la conclusión de que había poco interés en recordar a este personaje femenino en la Península Ibérica. Quizá por ser mujer atrevida, lo que en el siglo XVI era castigado hasta con la Inquisición. O tal vez por ser criolla distinguida. O por la sospecha de que ella o sus hermanos, acabaran con la vida de un marqués español, con títulos de Adelantado y Almirante, que ella no siendo castiza heredó Y que ejerció e hizo valer, comandando una escuadra española integrada por varios buques, en una travesía desde las Islas Salomón hasta las Filipinas.

En otros países de Europa busqué en la literatura mayor informacion. Leí, “El Informe Manila” Pemon Bouzas e “Isabel Barreto” de Manuel Bosch Barett que alude a la Ricahembra; así como “Españolas de Ultramar en la Historia y en la Literatura” Juan Francisco Maura y, Als Spanien Die Wilt Beherrschet“ Geo Epoche N 31, entre otros

Para el Perú Isabel es digna de recordar y promover. Aún más hoy que la confianza en nuestro país debe afianzarse destacando a personas valiosas. La imposibilidad de retratar al personaje con rigor histórico, me inspiró a escribir una novela, la que recrea precisamente los aspectos que no por ocultos sean menos ricos en esta historia en la que se combina la pasión, el riesgo, el misterio así como el descubrimiento de nuevas tierras y costumbres.

Así nace la novela histórica, basada en las hazañas de Isabel Barreto, una mujer bella. Su destino la llevaría a acompañar a su marido, un navegante español llamado Álvaro de Mendaña i Neira, a descubrir territorios en el Pacífico Sur.

“Era el diez de abril de 1595, día de San Macario el Armenio. Y las campanas hacían escuchar sus acompasados redobles para despedir a las cuatro naves, y sus valientes ocupantes… era noche cerrada, y al cabo de ella, tan arriba que parecía otro Mundo, la luz cimera de la luna iluminaba dos cruces de hierro plantadas en el mástil de la nave Capitana, símbolo invariable de fe.

Semanas después de haber partido del Perú, llevados por fuertes vientos y caprichosas corrientes marítimas, descubren las Islas Marquesas, distantes a casi seis mil kilómetros, en medio de las aguas del Pacifico

Luego siguen viaje a las Islas Salomón. Mendana moriría en circunstancias misteriosas. Isabel, hereda los títulos de Adelantada y Gobernadora y en vez de retornar al Perú siguió la ruta a la lejana China. Llega a estar cerca, antes de arribar a las Filipinas. Ahí permanece seis meses recuperándose de la arriesgada y larga travesía, que costó la vida de las tres cuartas partes de los 380 expedicionarios que partieron del Perú. Isabel, se casa con el Gobernador General Castro animada por quienes quieren que sus descubrimientos queden para la Corona. Al hombre de uniforme le ofrecen el Virreinato del Perú, pero terminan dándole una encomienda en lo que es hoy la provincia de Castrovirreyna

Si Isabel hubiera anclado en China, en vez de las cercanas islas de Luzón, las culturas antiguas del continente americano y de Asia unidas, hubieran dificultado la conquista por parte de los europeos. Y se hubiese acortado el periodo tan oscuro e injusto de colonización.

El Perú de hoy, que ha mostrado interés marítimo en el Pacifico, ha permanecido indiferente a estas islas que fueron conocidas gracias al empeño, financiamiento y coraje de una peruana y un grupo de valientes que partieron del Perú. Estos territorios quedan frente a las costas peruanas como las Islas Pascuas de Chile, las Galápagos del Ecuador o Hawái de los Estados Unidos de América.

Si Isabel hubiese sido española como algunos insinúan. ¿Qué pudo motivar entonces a terminar su viaje en el Perú y no en Europa?

Esta novela histórica resalta la primera empresa hispano-peruana que se presenta ante el mundo con éxito. Nos recrea además con el ameno repaso de lugares y costumbres del Perú del siglo XVI. y el contexto social e histórico en el que se desenvuelven anécdotas de una época casi olvidada.

Persiste cierto desconocimiento sobre Las Marquesas, porque este conjunto de islas cambiaron de nombre y pertenencias reiteradas veces. A una isla que los aborígenes denominaban en su idioma lo que significaba pene o verga, y en la que se creía que se retiraban las parejas para procrear, la bautizaron como Islas Vírgenes. Y quedaron en el olvido hasta que el escritor neoyorquino Herman Melville con su novela” Typee” las hizo conocidas como islas de los Mares del Sur. Luego el explorador Thor Heyerdahl escribió su libro Fautu Hiva en que afirma que los primeros habitantes de las Islas de Pascua vinieron de las Marquesas.

A mediados del siglo XIX las Marquesas fueron en parte ocupadas por Francia. Lo hizo el Almirante Petit Thouars (no el nuestro que se llamaba Abel, sino Arístides) Las Marquesas son un paraíso por explorar. El pintor Gauguin y el cantante belga Brei decidieron pasar sus últimos años de vida en las Marquesas donde están enterrados.

Las llamadas islas del Pacifico Sur no están tan distantes para los logros tecnológicos de hoy ni para los intereses a futuro. Por algo la compañía LAN, ofrece vuelos directos desde Lima a las islas Pascua.

“Desde el Trópico de Cáncer hasta el Polo Sur existen vastas superficies oceánicas, así como un número importante de islas. Este inobjetable hecho natural impone mayor atención a realidades geográficas trascedentales. Cooperar en las Marquesas que están más cerca del Perú que de París, en áreas de turismo, conservación y otras puede ser una responsabilidad compartida. Saber de su existencia e historia es ineludible”. (Por: Ernesto Pinto-Bazurco Rittler)

 


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