Deportes El mítico Spa-Francorchamps inaugura este domingo 2 la segunda mitad de una temporada impredecible. A bordo del Cavallino Rampante, ¿podrá Alonso aguantar a cuatro fieras por nueve carreras más?
Velocidad Belga
En un deporte que es la simbiosis de un vehículo y un ser humano –notablemente asistidos por un equipo de ingenieros y estrategas–, un virtuoso montado en un monoplaza inferior rara vez logra mantenerse en punta por mucho tiempo. El hombre no puede luchar contra la máquina… A menos que, al contrario, la entienda y provea toda la habilidad e inteligencia para sacarle hasta la última milésima.
Jugar al héroe le ha ganado a Fernando Alonso 40 puntos de ventaja impensados en la carrera inicial, en Melbourne, cuando la Ferrari corría un segundo y medio detrás de los punteros McLaren, Red Bull y Lotus. Pilotando un “carro que no es un carro” –como llamó el jefe de Ferrari, Stefano Domenicali, al F2012–, Alonso fue fuente de sabiduría durante las 11 carreras iniciales, aprovechó la inconstancia de los demás y superó sus propias dificultades para hacerse de tres victorias.