Entrevistas El ascenso del hombre de cine Jorge Vignati al éxito internacional.
Jorge Vignati: La Escalera de mi Vida
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Vignati trabajó con Werner Herzog y fue el contacto de Shirley Mc Laine con el chamanismo. |
El recientemente pasado 16º Festival de Cine de Lima, ha tenido un protagonista principal, homenajeado por su trayectoria cinematográfica, que ha sido el gran fotógrafo de películas Jorge Vignati (72) muy conocido internacionalmente. El 11 de agosto, día de la clausura, recibió el emblemático Spondilus en el Teatro Municipal. Se dieron a conocer en ese acto felicitaciones y cartas recibidas de todas partes del mundo, pero quizá las más emocionantes hayan sido las palabras que envió ese genio alemán del cine que es Werner Herzog y que fueron proyectadas en dicho teatro y que dicen así: “Jorge Vignati ha trabajado conmigo en lo más profundo de la selva y las más altas montañas del mundo como asistente de dirección, director de fotografía y como actor. Estoy en deuda con él. Sin su perseverancia, su profesionalismo y su profunda humanidad, yo no habría llegado tan lejos. Si miro hacia el pasado con la perspectiva de hoy, una cinta como Fitzcarraldo no hubiera sido posible sin él”. Ahora, en el Restaurante Costa Verde, Jorge Vignati nos cuenta su vida de free lance con ese amontonamiento de esfuerzos constantes que ha tenido que realizar para subir a lo más alto de la escalera de su profesión peldaño tras peldaño. Vamos allá.–Hábleme de sus comienzos. Procedencia, familia, etc.
–Yo nací en el Cusco, de padres cusqueños, Honorato Vignati y Fernanda Ojeda. Clase media. Mi padre era propietario de una chacra. Tuve una niñez feliz. Estudié primaria y secundaria en el Colegio La Salle de los Hermanos de la Doctrina Cristiana y luego pasé al Colegio San Francisco, también privado para terminar en el colegio emblemático nacional de Ciencias, de donde procede el Club de fútbol Cienciano que es hoy el equipo del Cusco.