Educación Como aprendizaje periodístico, en la PUCP alumnos diseñan portadas sobre los 20 años de la captura de Abimael.
Decidiendo Carátulas
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Eduardo Maldonado, Diego Castillo, Agustín de la Cruz, Alisson Salvador e Ivonne Olaya en busca de una portada |
La noche en que Abimael Guzmán fue capturado, Eduardo Maldonado Pacheco (20) y Agustín de la Cruz Lo (21) apenas habían pronunciado sus primeras palabras. Como parte del curso de Diseño publicitario de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la PUCP, estos universitarios han diseñado dos portadas de Caretas con los siguientes temas: el accionar de nuestros soldados en el VRAE y los 20 años de la captura de Guzmán. Junto a sus compañeros de clase Diego Castillo Aliaga (21), Hugo Rimarachin Vega (20), Alison Salvador Urrutia (22) e Ivonne Olaya Castro (22), exponen sus trabajos. “Mis padres dicen que en los noventas había atentados terroristas y uno tenía que ocultarse donde sea. Nosotros no hemos vivido eso. Ahora hay narcotraficantes o guerras entre bandas”, nos dice Eduardo Maldonado.
Más familiarizados con el twitter que con los apagones, estos chicos rechazan la violencia senderista, aunque advierten que hay organizaciones como el Conare Sutep o el Movadef que apoyan a Abimael. “Ellos andan desinformados, pero más que todo apoyan porque se sienten relegados y ven en esa ideología una alternativa antisistema”, señala Agustín de la Cruz.
Sobre la Ley de Negacionismo, respuesta del Ejecutivo frente a estos grupos, Agustín dice que “va en contra del derecho a la libre expresión, pues todos podemos juzgar según nuestro criterio”. Por su parte, Eduardo dice que “en vez de ocultar el pasado, deberíamos enfocar todos los reflectores sobre el fenómeno Sendero para así rebatir sus ideas. Es en la clandestinidad donde ellos se hacen fuertes”.
También saben que Sendero post Abimael está más ligado al narcotráfico. Aunque todos rechazan este accionar, tres de ellos sugieren que la política de erradicación debería dar paso al del consumo controlado. “El otro punto débil es la confusión que reina entre nuestras mismas autoridades, lo cual se notó en la última presentación ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos”, dice Eduardo. Ante ello, exigen más información, sobre todo para las generaciones venideras. “Los niños de hoy no saben lo que pasó en los noventas. Con ellos se debería trabajar, pero con profesores que no arrastren condenas por terrorismo”, acota Diego Castillo.