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04/Oct/2012
 
 
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Teatro Teatro y memoria se juntan: Años de violencia y corrupción según testimonio de hijos de quienes los protagonizaron.

El Tiempo Que Heredé

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Los cinco actores de la obra prefieren no ser identificados: vivieron en carne propia y familiarmente lo que relatan. Los dirigen Sebastían Rubio y Claudia Tangoa.

Cinco hijos de figuras públicas de los años 90 vuelven la mirada sobre las circunstancias en las que crecieron. El resultado es una puesta en escena en la que el horror coexiste con la ternura. Y en la que la aspiración a la felicidad se estrella contra la triste inercia moral que favorece la indiferencia y la impunidad. El talento de actores y directores permite que lo que hubiera podido ser solo denuncia y dolor, se vuelva saludable ejercicio de irreverencia y humor.

Que lo quieran los adultos o no, todos los jóvenes se hallan un día confrontados a la necesidad de destejer el tejido familiar de dulces mentiras y verdades oficiales. “Corriendo el tupido velo”, llamó la hija de José Donoso al libro en el que relata su complicada vida a la sombra del gran escritor chileno. Y eso es lo que hacen, ante los ojos de espectadores impúdicos, cinco jóvenes peruanos que han osado correr sus propios tupidos velos. Al hacerlo, condensan la actitud de toda una generación postideológica que se interroga por la peculiar manera en que vivimos el período que corre entre la elaboración del mito guevarista y los estertores de la Guerra Fría.


 


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