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Fútbol El jugador número trece contra el que se enfrenta Perú: los 3,700 metros de altura.

Jardines de La Paz

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El microciclo ha sido en el Cusco a 2700 m.s.n.n. Pero le faltan mil más para parecerse a La Paz.

Después de dos partidos en Lima que reanimaron en algo las posibilidades de clasificación a Brasil 2014, vuelve el enigma que podría ahogar cualquier esperanza: La Paz este viernes 12. Asistido por la ciencia, Sergio Markarián y compañía separaron dos grupos para la fecha doble (el siguiente partido es el martes 16 en Asunción): lesionados y “extranjeros” en Lima; jugadores “de altura” al Cusco.

En el estadio Inca Garcilaso de la Vega, un grupo de convocados locales adaptados al juego a más de dos mil metros sobre el nivel del mar entrenó junto a convocados de Lima con buen rendimiento en la altura. Allá evaluaron la frecuencia cardiaca, capacidad de ventilación pulmonar, saturación de oxígeno durante los ejercicios, intensidad; índices que permitirán al entrenador elegir mejor al once que arrancará en el Hernando Siles.

Como explica Julio Segura, médico de la selección, se trata de una aclimatación necesaria a una serie de cambios fisiológicos, cardiovasculares, hormonales y respiratorios que ocurren con un cambio climático tan radical.

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Por fregar a la FIFA, Evo Morales armó un partido anaeróbico en el Sajama, el nevado más alto de Bolivia: 6542 msnm.

“No es solo subir, sino cambiar las cargas de trabajo (en este caso, casi finalizando la temporada, con mayor propensión a lesiones), cambiar las dietas de los futbolistas. Una dieta balanceada de carbohidratos, grasas y verduras que no demoren la digestión, y mucho líquido, que en altura se pierde más con la respiración”, asegura.

Sin embargo, aclara, ningún trabajo físico garantiza nada. “Otra cosa es el partido, a nivel técnico y táctico”.

FÍSICO VS. TÉCNICA

Para Luis Lara, preparador físico y profesor de la Escuela Nacional de Directores Técnicos de la FPF, ese trabajo está en manos del cuerpo técnico y los jugadores.

“Con la altura cambia el sistema táctico”, afirma. Los jugadores capaces de aguantar más minutos –los “adaptados”– deberían ir a la defensa o al mediocampo, y sumar dos o tres jugadores “aclimatados” –quienes llegan de Lima–, en posiciones estratégicas y de buen pie.

“Depende del planteamiento, pero acá se busca jugadores que corran y marquen”. A tomar aire y ajustar el alma.


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