miércoles 18 de septiembre de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2253

11/Oct/2012
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre NarcotráficoVER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre PolicialesVER
Acceso libre PersonajesVER
Acceso libre FútbolVER
Acceso libre HistoriaVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2300
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Internacional Hugo Chávez se impone en las urnas por seis años más. El futuro de Venezuela se debate entre el petróleo y el cáncer del caudillo.

La Cruda Realidad

5 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

Ver galería

Imponente refinería venezolana en Puerto La Cruz. Venezuela produce 2,375 millones de barriles/día. El petróleo da de mamar a toda la economía. Abajo, euforia “bolivariana” por el triunfo.

El triunfo de Hugo Chávez en las elecciones presidenciales de Venezuela del 7 de octubre, con el 54% de los votos frente al 44% de los obtenidos por el opositor Henrique Capriles, se realizó en paz, con la ayuda de un sistema de votación avanzado, luego de un proceso con claras inequidades y gran entusiasmo. La jornada electoral contó con la participación del 81% de electores, la mayor afluencia de la historia venezolana, y concitó la atención de la prensa internacional.

Retórica y Realidad

La victoria de Chávez fue reconocida por la oposición y el vencedor, en su discurso, giró 180 grados a lo que había sido su retórica de campaña y felicitó a la oposición por su respeto a las normas democráticas. Convocó a todos a trabajar por el futuro de Venezuela “como hermanos de la patria de Bolívar”.

Pocos esperan que este positivo cambio retórico se refleje en la práctica política inmediata. Ello supondría avanzar en la despolitización de las Fuerzas Armadas, en la finalización de las ocupaciones de tierras y empresas agrícola, en el respeto a la libertad de expresión y en el fortalecimiento de las instituciones democráticas, comenzando por el Poder Judicial. Sus partidarios, por el contrario, esperan que Chávez avance y profundice la construcción del quimérico Socialismo del siglo XXI que viene prometiendo.

Una práctica democrática debería llevar a dejar sin efecto la denuncia de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que es un intento vano por sacarse de encima el Sistema Interamericano de derechos humanos. Puede ser verdad para la Corte IDH pero a la Comisión solo la anula retirándose de la OEA, lo cual es otra decisión de distinto nivel.

La Maldición del Petróleo

Alfredo Barnechea (CARETAS 2252, “Chávez, China y las Elecciones) cita a Juan Pablo Pérez Alonso, político venezolano y uno de los fundadores de la OPEP, cuando señaló que “dentro de diez años o veinte años el petróleo nos traerá la ruina… El petróleo es el excremento del diablo”. Es posible que Chávez, sin saberlo y sin proponérselo, esté llevando a la práctica la “maldición del petróleo.”

Esta “maldición” hace referencia a las condiciones económicas, sociales y políticas provocadas como consecuencia de la abundancia de un recurso natural esencial como el petróleo para el desarrollo de la economía mundial. En lo económico, la producción de enclave que genera provoca numerosas distorsiones entre las que se cuenta la inflación (30%) y el sobreendeudamiento. Barnechea menciona el acelerado endeudamiento venezolano con China; existen, además, abundantes publicaciones sobre las negativas condiciones en que la deuda externa venezolana debe saldarse.

En lo social, la “maldición del petróleo” agudiza las diferencias sociales. La famosa “boligarquía”, grupos económicos venezolanos beneficiados por las decisiones económicas de un Estado todopoderoso, brindó el material que expuso el periodista argentino Jorge Lanata desde Venezuela. Cabalgando sobre los beneficios del Estado con el cual se relacionan los grupos de poder discurre una corrupción endémica.

En lo político, por fin, la “maldición del petróleo” ayuda a consolidar sistemas políticos autoritarios y represivos. En el caso de Venezuela, Chávez escogió los mecanismos “democráticos”, en especial las elecciones. Utilizando los abundantes recursos proporcionados por el petróleo, los canalizó hacia los sectores más desfavorecidos de Venezuela; la generosidad (con los recursos estatales) se confundió con el crudo clientelismo político hacia grandes sectores sociales olvidados por la democracia tradicional.

De allí al 54% no hay un largo trecho, especialmente si se suma la extrema inequidad de la campaña en la cual el candidato presidente utilizó todos los recursos legales brindados por sus partidarios a través del control de la Asamblea y redujo en todo lo posible para presencia de Capriles.
Quedó de manifiesto, una vez más, que la democracia es mucho más que una elección.

Agradecimientos y Similitudes


El recuerdo de Chávez en su discurso de triunfo cobró una particular dimensión cuando afirmó que “esta victoria es también para la patria argentina”, recordando al “Che” Guevara, a Néstor Kirchner y a la presidente Cristina Kirchner.

La coincidencia es que Cristina también fue reelegida con el 54% de los votos un año atrás. Tenía entonces un 60% de imagen positiva. Hoy Cristina tiene un 24% de imagen positiva y se encuentra en el laberinto de los “cacerolazos”, de la división de la CGT (apoyo tradicional de los gobernantes peronistas) y de las protestas públicas de los suboficiales de la Gendarmería y de la Prefectura Naval por los bajísimos sueldos que cobran y que, además, les fueron reducidos. De allí que esta asociación de Chávez con Cristina puede no ser muy alentadora para él. Cristina acaricia, al igual que Chávez, la idea de una tercera reelección.

Cuando se acentúan las características autoritarias y se profundiza el mal manejo de la economía, las pretensiones de eternidad política pueden verse confrontadas con una realidad poco dócil. (Escribe: Luis F. Jiménez)


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista