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Historia Reconocimiento mundial, y cósmico, para el peruano pionero de la aviación aeroespacial. Un planetoide lleva su nombre.

Un Asteroide Llamado PAULET

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Pedro Paulet (extrema derecha) como miembro de la directiva de la Sociedad Nacional de Ingenieros, circa 1910.

Tenía veintitrés años cuando inventó en Francia el motor-cohete de combustible líquido, el tipo de motor que usan las naves espaciales. Era 1897. Pedro Paulet se adelantó más de un siglo: hoy la NASA desarrolla motores como ése para los viajes futuros, incluso a Marte. En 1902, diseñó el Avión Torpedo, un avión-cohete, tipo de avión que permitió romper la barrera del sonido en 1947.

Quiso ponerlos al servicio del Perú. Sin eco. Sólo tres décadas después, el mundo repararía en su obra. En 1927, Charles Lindbergh voló de New York a París en treintaitrés horas. Max Valier, líder de la Sociedad Astronáutica Alemana, dijo que un avión-cohete de su creación iría en dos de Berlín a New York. El 7 de octubre de ese año El Comercio publicó una carta en la que Paulet describía la invención de su motor-cohete y demostraba que su nave era superior a la de Valier porque tenía un ala delta pivotante, que evitaría a sus pasajeros hacer una pirueta al descender, y por la potencia de sus motores.

La carta circuló en varios idiomas. Hasta entonces nadie en Alemania había hecho funcionar un motor así y Valier, en su libro Raketenfahrt, declaró al peruano pionero de la era espacial por el logro.

En la Unión Soviética tampoco habían hecho funcionar uno cuando Nikolai Rynin informaba del invento de Paulet en Vuelo y Comunicación Interplanetarios (1928-1932), monumental enciclopedia de nueve tomos, encargo de los jerarcas rusos y lectura obligatoria de los pioneros que pondrían en órbita el primer satélite artificial, el Sputnik, en octubre de 1957, precisamente con motores-cohete de combustible líquido. Wernher von Braun, miembro de la Sociedad Astronáutica Alemana desde 1929, construiría los misiles V2 y luego dirigiría el programa Apollo de la NASA, basado en los principios de ese motor.

Pero el reconocimiento a Paulet apenas comienza. Nombres de pioneros aeroespaciales alemanes, rusos y norteamericanos bautizan los cráteres de la Luna desde hace mucho. A 85 años de su carta fundadora, la Unión Astronómica Internacional, por gestión de la Universidad Alas Peruanas y la Asociación Peruana de Astronomía, ha designado un asteroide como PAULET (4443) = 1985 RD4.

Sin embargo, el mejor homenaje es que la NASA desarrolla hoy motores-cohete como el descrito por Paulet para las futuras naves espaciales, como informa http://www.nasa.gov/centers/marshall/pdf/173616main_pulse_detonate.pdf.
En el Perú, ha nacido el Centro de Investigaciones Aeroespaciales Paulet (CIAP), donde un grupo de estudiantes de ingeniería aeronáutica busca reconstruir su motor y demostrar que el Perú puede crear tecnología propia.

La gesta tecnológica de Paulet será parte del documental En busca de Ordway, sobre un agente de la NASA que, en 1969, en plena Guerra Fría, afirmó que el peruano no había inventado ese motor, sino su compatriota Robert Goddard. El filme ganó el concurso de proyectos de largometraje documental del Ministerio de Cultura. (Álvaro Mejía).


 


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