Policiales Elizabeth Espino, Giuliana Llamoja y una mirada clínica al parricidio de parte de dos especialistas.
Honrarás a tu Madre
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Elizabeth Espino, condenada a 30 años de prisión, en el funeral de su madre. |
Legalmente hablando, el parricidio es el asesinato a sabiendas de cualquier pariente ascendiente o descendiente, natural o adoptivo. Según el Código Penal, la pena privativa de la libertad no baja de los 15 años. Mitológicamente hablando, es Isaac contraviniendo a Dios y asesinando a su padre Abraham en defensa propia. ¿Sería también el caso de Edipo, quien mató a su padre sin reconocerlo? Tienen la palabra los abogados y los psicoanalistas. Sacando la cara por los segundos, Matilde Caplansky aborda el caso de un país que solo entre el 2004 y el 2007 procesó a 135 personas por delito de parricidio, según cifras del Poder Judicial (fueron 32 denuncias en el Ministerio Público; el 18% de los crímenes consignados en ese lapso.
–Hay la percepción de que estos casos reciben cada vez más atención de los medios. Incluso hay quienes creen que son cada vez más frecuentes.
–Digamos que se conjugan ambas cosas: son más frecuentes y los medios son más morbosos. Mi hipótesis es que –más allá de que la maternidad está idealizada– los jóvenes están más cerca de lo violento. El control impulsivo es inexistente. Esto sería gravísimo para efectos de la vida cotidiana.