Fútbol Sin actitud y, quizá peor, sin ideas ni capacidad de reacción Perú cayó ante Paraguay.
Un Paso Adelante, Dos Atrás
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La ilusión de 30 millones de peruanos, de clasificar al mundial quedó complicada tras la derrota de Paraguay. |
Como pocas veces, el
fixture y los resultados jugaron para nosotros. Uruguay perdió en La Paz, Venezuela y Ecuador empataron, nuestro rival la pasaba tan mal que tuvo que vender 2x1 las entradas para el partido en el Defensores del Chaco. Todos jugaron para Perú, excepto Perú.
Sin los delanteros fuertes ni la defensa ordenada de los últimos procesos, Paraguay era una puerta abierta a la esperanza. A ponernos a un punto del repechaje y, ahora sí, revivir de verdad. Si entendíamos lo que había que hacer.
Pero, de pronto, retrocedimos a la era Del Solar: sin ganas en la cancha; sin un estratega en el banco. ¿A qué jugó Perú? A la lentitud, a esperar la pelota, cero contención. Además de no generar, Ramírez y Cruzado perdieron sin un 6 que les cubriera las espaldas. Adelante, Farfán y Vargas no bajaban, y nos sobraba un delantero. ¿Aló, Markarián?
De regreso del entretiempo, sin reacción del entrenador ni de los jugadores, cayó el primer gol, cuando Vargas perdió su marca en un centro –el eterno recurso de Paraguay, y el único que le queda en estos tiempos– y Fernández salió tarde.
¿Reaccionó Sergio? Tampoco. Entre malos centros y muy poco toque, Perú cerró los 90 minutos sin aprovechar todas las ventajas que ofreció su rival. Paraguay no es el primero – ¿ni será el último? – en usarnos de trampolín para salir de una depresión a la que acabamos de entrar. Sin actitud y, quizá peor, sin ideas. (¿Quién nos manda a insistir en un cuadrado fantástico donde un delantero sobra y el puntero izquierdo anda con un sobrepeso a lo Ronaldo?)
La era Markarián apenas sostiene el saldo positivo gracias a los amistosos y la Copa América, pero, ¿hemos avanzado algo? El bronce en una Copa América bastante pobre sirvió para inflar la moral del público y la de los jugadores, pero no era el fruto de un proceso, y acabó siendo un engañamuchachos. Consuelo de tontos: no estamos solos. Si las eliminatorias terminaran hoy, ni Uruguay (campeón) ni Paraguay (subcampeón) irían directamente a Brasil 2014.
Después de tanto humo, ¿ahora sí podemos echarle tierrita? ¿Prendemos el ventilador?
Ahora, si nos ponemos matemáticamente posibles… (Liliana Michelena)