sábado 16 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2255

25/Oct/2012
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre NacionalVER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre NarcotráficoVER
Acceso libre PolicialesVER
Acceso libre JusticiaVER
Acceso libre InternacionalVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre DeportesVER
Acceso libre TeatroVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Suplementos
Acceso libre CANVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Internacional Tawakkul Karman, Nobel de la Paz 2011, intenta salidas al explosivo laberinto del Medio Oriente.

De la Primavera a la Pesadilla

4 imágenes disponibles FOTOS 

Ver galería

Karman fue una figura clave en la caída de la dictadura yemení. A sus 33 años, es la mujer más joven en haber recibido el Nobel.

Una punzada contradictoria te asalta al estrecharle la mano a Tawakkul Karman. La Nobel de la Paz 2011, la mujer mas joven que ha recibido el premio (33), fue una figura decisiva en la caída de la dictadura yemení a principios de este año. Pero cuesta imaginar a esta periodista e hija de un ex ministro que renunció en desacuerdo con la dictadura, en el fragor de las protestas tapada de los pies a la punta de la cabeza con su hayid, así como se mueve ahora en los pasillos del Swisshotel. Su marido supervisa la conversación, pues el auto los espera para salir al aeropuerto.

Los derechos de las mujeres no parecen estar entre los factores fundamentales del tablero minado de la llamada Primavera Árabe, donde sobre todo se juega el destino de sátrapas corruptos. Y donde el ideal de la democratización se opone el riesgo de la barbarie tribal y la captura fundamentalista. El caso de la quinceañera pakistaní Malala Yousafzai, gravemente herida por un talibán en venganza a su activismo, ilustra brutalmente el punto.

Si algo queda claro de la reciente cumbre ASPA y de la Asamblea Mundial por la Democracia en la que participó Karman, y que aglutinó en Lima a disidentes de China a Venezuela, es que Siria es actualmente la preocupación principal. El atentado de la semana pasada en Beirut, donde un coche bomba revivió fantasmas del pasado, ha sido considerado como el contagio de la masacre de Bashir Al Assad. Su principal blanco fue el asesinado jefe de inteligencia policial que denunció las conexiones sirias de la cúpula del propio gobierno libanés.

–¿Cuál es su opinion de lo que debe hacerse en Siria?
–Hubo una revolución pacífica en Siria y es la gente que está sufriendo más. Nunca va a ganar así, frente a un dictador que mata a su gente. La falla para proteger a la gente que quiere libertad, igualdad y democracia en Siria es de la comunidad internacional. Esto lleva un año y medio y Al Assad continúa con sus asesinatos. ¿Cuál es el problema? No propongo una intervención militar directa sino crear de inmediato zonas buffer (n. de ed.: de amortiguamiento o despeje militar en zonas usualmente de frontera) para que la gente pueda protegerse ahí y llevar a sus heridos, que hoy están tirados en la calle. Hablamos de apoyo humanitario.

Ampliar imagen
–Como otros dictadores, Al Assad se ha presentado como una contención al extremismo. ¿Cuál es el riesgo real de que la “primavera árabe” sea capturada por los fundamentalistas?
–Los antiguos regímenes se esforzaron en marginar a los islamistas de los centros de poder, recurriendo a diversas formas de represión: el encarcelamiento, la desaparición forzada y el exilio. Mientras tanto estos regímenes se ahogaron en la corrupción y el mal gobierno. Estaban entre los peores del mundo. Esto generó amplio rechazo popular. Es natural que los islamistas estuvieran más cerca de la calle enojada y más apegados a sus inquietudes. Cuando las revoluciones de la primavera árabe comenzaron a desarrollarse, estas fuerzas políticas se unieron y aprobaron sus programas, aunque difieran de los suyos en algunos aspectos. Los islamistas eran los más dispuestos a convertirse en la alternativa política durante los períodos revolucionarios y de transición. Ellos y cualquier movimiento de derecha o izquierda están ahora en un período de prueba, bajo la atenta mirada del público. Deben demostrar que son alternativas dignas y exitosas ante el status quo anterior, y que adoptan la democracia como el único medio de garantizar la transferencia pacífica del poder político, la apertura al mundo, el desarrollo sostenible y la inversión en las personas y los recursos. Sino, la movilización popular los reemplazará. Ahora, ante todo, la gente mira al gobernante como un ladrón que debe probar su inocencia.

–El otro tema contingente es el de Palestina. ¿Como salir del problema?
–Tengo una solucion en mente pero podemos discutirla despues. Es un problema muy complicado (n. de ed.: Karman ha sido criticada en ocasiones por no referirse directamente al conflicto palestino-israelí).

–¿En qué medida ha cambiado su país?
–La revolución de los jóvenes en Yemen logró su mayor objetivo con la caída del régimen dictatorial de Saleh y el rechazo total de la herencia hereditaria del poder de padre a hijo, ya que Saleh había utilizado los recursos del gobierno para prepararse. El presidente de transición goza de legitimidad popular y amplio apoyo internacional. En este momento estamos estableciendo un estado institucional mediante la consolidación de las fuerzas armadas y de seguridad, en virtud de la autoridad estatal. Tenemos que transformar la lealtad de estas estructuras para que pasen de seguir las influencias partidistas y personales de sus líderes a una orientación más nacional. Vamos a redactar una nueva Constitución después de la realización de un amplio diálogo nacional y luego realizaremos elecciones presidenciales y parlamentarias. Todo esto es para lograr el estado civil yemení, por lo que tanto hemos sacrificado.

–Saleh pudo salir del país en virtud a un arreglo interno. ¿No enfrentará a los tribunales?
–Se le acusa de haber cometido crímenes de lesa humanidad. Nuestra lucha legal para procesarlo a él ya otros de estos crímenes está en curso. Es cierto que recibió inmunidad en Yemen, pero esto es temporal. La revolución no ha terminado, tampoco la reestructuración de las fuerzas armadas y aun no se ha corregido su influencia en la política. En realidad, se trata de una inmunidad falsa. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ya exigió con resoluciones el enjuiciamiento de todos los implicados en violaciones de derechos humanos, en especial durante las masacres de 2011.

–¿Sigue recibiendo amenazas?
–Cuando tomamos el camino de la revolución nos dimos cuenta de los peligros inherentes de impugnar un régimen represivo y sus centros de poder, así como los peligros de los grupos extremistas religiosos. Eso no nos impidió marchar pacificamente en las plazas y levantar tiendas de campaña en las que vivimos más de un año. Respondimos a una lluvia de balas extendiendo las manos con flores de color blanco, sin esperar a regresar con vida.

–¿Cuál es la agenda actual de los derechos de la mujer en su país?
–Mujeres yemeníes fueron capaces de romper el aislamiento en una sociedad dominada por los hombres. Como resultado de ello, la sociedad yemenita de hoy es cualitativamente diferente de la de ayer. Las mujeres no se retirarán a un segundo plano. No vamos a entrar silenciosamente en la noche. Estamos siendo testigos de los avances en este ámbito. Por ejemplo, hay cuatro ministras. Las mujeres están presentes en el gobierno y en el comité preparatorio del diálogo nacional, en la actualidad el comité más importante la formación del futuro del país. Participarán en el comité de redacción de la constitución. Pero, por supuesto, esto no es suficiente. Se debe incluir una cuota del 30% para las mujeres en las listas electorales e impedir cualquier forma de discriminación y marginación por género.

–Está casada y tiene tres hijos. ¿Cómo combina sus actividades con su vida familiar?
–En mis viajes me comunico a diario con mis hijos y en casa les doy la prioridad de mi tiempo. Me siguen por los canales de noticias por satélite y los periódicos. Me dicen: “Estamos muy orgullosos de ti, mamá!” Hahaha. En cuanto a mi esposo, tenemos una estrecha relación basada en el amor y el respeto mutuo. Mi marido cree en la misma misión y allana el camino para esto. Mis actividades nunca están lejos de sus intereses, sino, más bien, se comparten temas. Es una persona sofisticada, una pareja ideal que santifica la vida matrimonial y cree en las mujeres en pie de igualdad con los hombres. Le digo a mi esposo e hijos: estoy muy orgullosa de todos y me siento honrada de tenerlos. Los quiero mucho. (Entrevista: Enrique Chávez)


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente

Ver más en Internacional
Arremetida Final en EE.UU.
De la Primavera a la Pesadilla

Búsqueda | Mensaje | Revista