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Cultural Iniciativa de la Biblioteca Nacional del Perú busca preservar y difundir bibliotecas públicas municipales como gestoras culturales.

Semillas de Papel

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Tesoro histórico: Biblioteca del Convento de Ocopa, en Arequipa. Mas de 25 mil volúmenes que se pueden consultar bajo autorización.

Hay descubrimientos científicos que han modificado el rumbo de la historia: el lenguaje, el fuego, la rueda, la electricidad y la imprenta, entre otros. Esta última permitió primero la democratización del libro y del conocimiento. Posteriormente, con la libertad de imprenta, apareció también la prensa que convirtió a la “opinión pública” en el nuevo censor moral de la sociedad moderna. Definitivamente, en los últimos años la nueva tecnología digital ha modificado el mundo, lo ha globalizado, permitiendo que, en tiempo real, todos estemos comunicados. Hace tan solo 40 años Jorge Basadre –uno de nuestros grandes predecesores– jamás habría imaginado la aparición de nuevas bibliotecas virtuales que navegan en los espacios inmateriales y vertiginosos de internet; un fenómeno que hoy replantea el concepto mismo del libro y de la lectura. Hoy la información nos llega por internet con sonidos, videos, fotografías y documentos dentro de computadoras –máquinas de leer y escribir– que con su nueva tecnología digital nos ofrecen bibliotecas sin paredes y páginas liquidas que permiten todo tipo de interacciones entre los lectores y especialistas en todo tipo de temas.

Hago esta acotación porque el milagro moderno de las comunicaciones, ha terminado reinventando a las bibliotecas públicas, obligándonos a redefinir sus funciones sociales En el mundo globalizado de hoy, las Bibliotecas Públicas Municipales ya no son meros almacenes de libros solo para aquellos que tienen tiempo de leer en sus horas de ocio. Ahora –a través de internet– las Bibliotecas Públicas –también conocidas como Centros de Innovación– son lugares dinámicos de información que cumplen una función de inclusión social insustituible. La comunidad acude a ellas, no para consultar libros sino para obtener la información que sus usuarios necesitan. Las bibliotecas públicas deben responder a las necesidades de su población y con el acceso a las nuevas tecnologías de la información, se les puede ofrecer a las comunidades más remotas del mundo, posibilidades de trabajo y desarrollo jamás antes soñadas.

Hace menos de un mes, gracias a las excelentes gestiones de nuestra directora del Sistema Nacional de Bibliotecas –Doris Samanez Alzamora– la Biblioteca Nacional del Perú fue incorporada como miembro de Beyond Access o “Más allá del Acceso”; un proyecto mundial que trabaja y es financiada por la Fundación de Bill y Melinda Gates, entre otros. Fuimos invitados a Washington, junto con representantes de más de 35 países, para compartir experiencias comparadas sobre los nuevos usos de las bibliotecas públicas. Uno de los propósitos del encuentro fue establecer el vínculo entre las bibliotecas públicas con la Declaratoria de Desarrollo para el Milenio proclamada por las Naciones Unidas en el año 2000. Existen ocho objetivos claros de desarrollo que pueden ser monitoreados desde las bibliotecas públicas: erradicar la extrema pobreza y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, promover la igualdad entre los géneros, reducir la mortandad infantil, mejorar la salud materna, combatir las enfermedades y garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.

Un dato turbador: tras la aparición de las nuevas tecnologías digitales, las comunidades informatizadas avanzan de forma vertiginosa. En cambio, las comunidades que se mantienen excluidas de la cultural global, profundizan su pobreza y la “brecha digital” convierte a los analfabetos digitales en los excluidos de la nueva sociedad de la información. Y en el ínterin, las redes de comunicación interconectadas en el mundo de hoy superan las cifras imaginadas. El número de usuarios de internet ya supera la cuarta parte de la población mundial y según las estadísticas en los próximos 10 años la cantidad habrá crecido en un 400%. Solo en la India de los últimos 5 años, más de 5 millones de personas usan internet, y estos no son solo universitarios, sino agricultores y pequeños empresarios. En algunas zonas de este país, donde no hay electricidad permanente se utilizan los automóviles para cargar los celulares y tabletas informáticas que cada día cuestan menos. La tecnología aquí no es un fin en sí mismo, sino un medio de trabajo y comunicación global. Es tal el prestigio que tienen las bibliotecas públicas en el Brasil que los alcaldes suelen elegir estas casas de lectura para hacer sus campañas electorales. Esto significa que las elecciones se ganan desde las bibliotecas a donde asiste gentes de todos los credos, razas y estamentos sociales.

En realidad, todos los problemas sociales y económicos que aquejan al Perú también se encuentran en otros lugares del mundo. Y su solución gradual ya está en internet. La información ya existe. Es cuestión de identificar el problema, buscar la información pertinente y tener la voluntad política de adaptar y adoptar las medidas del caso. Pero para ello se requiere crear en el Perú un sistema nacional de bibliotecas municipales y publicas que contribuyan a la integración de nuestra costa, sierra y selva. De los 1834 distritos del Perú, solo 797 tienen bibliotecas públicas municipales, muchas de las cuales son extremadamente deficientes y sin “gestores culturales” que las promuevan. Tenemos 1037 distritos sin bibliotecas. Para enmendar esta situación es que hemos invitado a cada uno de Uds. a participar en esta cruzada innovadora que sin duda alguna representa el inicio irreversible de una gran transformación cultural. En lo que va del año hemos visitado ya más de 9 departamentos del Perú y 127 municipios distritales. Tenemos firmados más de 50 convenios con autoridades locales y hoy firmaremos –al final de este lanzamiento– 12 convenios más. Pero tenemos un reto inmenso ante nosotros y hay que empezar por el principio: el marco legal. De hecho, en estos momentos se encuentra en el pleno del congreso el proyecto de Ley Nº 789 –aprobado ya por unanimidad por la Comisión de Cultura y de Educación– que obliga a todo gobierno municipal a dar este servicio a su comunidad local. Para ello hemos logrado que se incorpore al bibliotecólogo como gerente público en la nómina de SERVIR. Con ello, estos calificados técnicos no solo recibirán una remuneración acorde a su nivel profesional sino que estarán disponibles y entrenados para apoyar las bibliotecas públicas municipales. Para darle sostenibilidad a este proyecto, la BNP requiere del apoyo de cada municipalidad distrital y provincial del país. Las bibliotecas públicas deben de ser incorporadas al Plan Operativo Municipal, con un local, un bibliotecólogo o gestor cultural y servicios de internet permanentes. A su vez, la Biblioteca Nacional del Perú –como ente rector de las bibliotecas públicas del país– está a cargo del sistema nacional de bibliotecas. Para ello necesitaremos que todos los municipios estén dotados de Banda Ancha para poder tener bibliotecas interconectadas a los largo y ancho del país. Esto es un requisito necesario que afortunadamente está amparada por la Ley Nº 29904 –la Ley de Promoción de la Banda Ancha y Construcción de la Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica” aprobada el 28 de junio del 2012. Así como hay carreteras físicas y rieles de tren que cruzan nuestro país, de igual modo esta será la red nacional del conocimiento. (Escribe: Ramón Mujica*)

* Director de la Biblioteca Nacional del Perú.


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