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Opinión Escribe: Rafo León

El Stripper Utopista

Lima, 2 de noviembre de 2012

La utopía marxista plantea el derecho que tenemos los seres humanos a trabajar lo que nos toca –sin generar esa plusvalía que se va a manos de los chanchos patronales–, no laborar más de seis horas por día y el resto, dedicarlo al ocio, al creativo o al simplemente ocioso, y hacer así que las relaciones dentro de una sociedad, porque esta es justa, fluyan con serenidad, con diálogo, sin prejuicios ni exclusión. La utopía realista del capitalismo siglo XXI plantea el derecho que todos los humanos tenemos a trabajar como unas bestias, básicamente para reproducir el sistema y así encadenarnos día a día más a un empleo que nos devasta y nos roba ese ocio creativo, o simplemente relajante.

Esta segunda utopía está mostrando, con la crisis europea, sus más abismales límites. Ese 25 por ciento de desempleados dentro de la PEA española exhibe la inviabilidad del empleo formal, organizado, estructurado, de planilla, vacaciones y jubilación justa. Pero a mí la otra noche Michel me enseñó que hay una tercera utopía, no sé si muy feliz, pero al menos profundamente enclavada en una realidad que se viene abajo –la del capital clásico– y la contrarresta mediante el expediente de la audacia.

Me cité con un amigo el domingo en un café situado en Miraflores, un sitio muy bonito y muy de moda, que queda en una calle un poco oscura y llena –felizmente– aún de moreras. Habíamos quedado a las seis y media de la tarde pero como a veces la neura corroe el alma, yo me presenté a las seis y diez, justo en el momento en el que una señorita cerraba la puerta del café, mientras me contaba que ellos atienden los domingos solo hasta esa hora. Ya pues, decidí esperar al Rodrigo parado junto a una morera y pensando cosas.

De pronto aparece una moto del Serenazgo y se detiene a mi lado, “¿Espera a alguien, caballero?”. Entendiendo yo la pertinencia de la pregunta –la calle es oscura, qué hace un tipo allí parado– le expliqué el motivo de mi presencia. Pero era obvio que el muchacho tenía ganas de conversar. Apagó la moto y sin que yo le preguntara demasiado comenzó a contarme. Lleva tres meses en el Serenazgo, está en un periodo de prueba antes de que los asuman como un CRAS. El horario que le han dado lo favorece, porque tres o cuatro veces por semana trabaja como repartidor de Papa Johns, más o menos hasta la medianoche. Está casado, tiene dos hijos, uno recién nacido. “Mi padre fue un delincuente, estuvo preso pero así y todo nos dio educación y siempre nos dijo que no quería que tuviéramos un recuerdo vergonzoso de su persona”.

El asunto ya se había puesto demasiado interesante como para no seguir indagando, “¿y cómo se relajan los fines de semana en familia?”. Me respondió que ahí, pues, porque sábados y domingos él trabaja como payasín, animando fiestas infantiles. En ese momento sonó su radio, había una emergencia en la calle Tacna, pero justo otro compañero ya había ido a atenderla. Se quedó un rato más acompañándome y charlando, lo malo es que la información que yo había recibido era tan abrumadora que no sabía por dónde seguir la conversación. Michel me ahorró el problema: “últimamente estoy pensando dejar estos tres trabajos y dedicarme solo al que tenía antes”. Yo pensé, vigilante, seguridad…no: stripper. El mismo me dio la explicación: “antes era más flaco y agarrado pero de tanto ir en moto ahora parezco una papita, pero al toque me recupero”. Stripper…¿Y cómo es eso? “Nada, suena la música y te vas desvistiendo. Por 45 minutos te alzas cien dólares, nada que ver con lo que gano con tres chambas”. “Perfecto, ¿y qué te frena de empezar ya?”. “Bueno, es que primero tengo que convencer a mi esposa y después, ver cómo les digo a mis hijos que me cambié de chamba a stripper. Quiero ser como mi padre, que siempre nos dijo que no quería que tuviéramos un recuerdo vergonzoso de su persona”. Volvió a sonar su radio y esta vez tuvo que marcharse y yo también, convencido de que Michel jamás va a engrosar un porcentaje de desempleo de ninguna PEA. (Escribe: Rafo León)


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