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El Triángulo de las Bravuras

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El infierno de La Parada, atizado por un inmenso nido de hampones y clanes familiares. Tres cerros y sus economías negras.




El feroz desalojo de La Parada, en La Victoria, mostró una cara de la ciudad violenta e infernal que pocos conocían.

El hampa tomó las calles, sembró el caos y huyó de vuelta hacia los tres cerros circundantes: San Cosme, El Pino y San Pedro.

Cada uno de estos cerros tiene en sus faldas caóticos emporios comerciales. Debajo de San Cosme estaba La Parada, hoy mudada a Santa Anita, pero aún subsiste allí Tacora.

El Mercado Mayorista de Frutas se encuentra al pie de El Pino y San Pedro es la puerta de ingreso a San Jacinto, el laberinto de vehículos y autopartes robados.
Todo esto en un radio de 80 hectáreas, aproximadamente.

En el temido tridente, también conocido como “El Triángulo de las Bermudas”, viven unas 100,000 personas que, según reportes censales, poseen niveles de pobreza entre 63% y 88%. Es un avispero de clanes delincuenciales, pandillaje y drogadicción.

La Policía calcula que fueron alrededor de 1,000 los malandros contratados para evitar el desalojo de La Parada. La mayoría, por cierto, proviene de los tres cerros.

PRIMERAS CAPTURAS

Al cierre de esta edición, 130 hampones, entre ellos 14 menores de edad, habían sido detenidos en múltiples redadas en San Cosme, El Pino y San Pedro.

El miércoles 31, efectivos de la Comisaría de Apolo capturaron en la cuadra 19 del Jr. Mogrovejo a Edwin Huamán Huaycochea (37), ‘Caballo’.

Este malhechor apareció, piedra en mano, en la primera página del dossier fotográfico de CARETAS 2256. Al momento de su captura, Huamán tenía dos “pacos” de marihuana y 16 “ketes” de PBC.

Otro que también cayó y aparece en otra instantánea lanzando piedras a la Policía es Rogelio Simeón Calderón (31), ‘Pícolo’.

Jalador de clientes en restaurantes, ‘Pícolo’ también admite haber sido contratado para evitar la colocación de los muros de concreto.

“Me prometieron S/. 100 y necesitaba, pero había un colón para cobrar. Me fui nomás”, declaró en su interrogatorio. La Policía le preguntó por quiénes lo contrataron, pero no quiso dar nombres.

La Policía está tras la pista de otro agresor: Hilter Tohalino Briceño, hijo de un mayorista de cebollas y quien fue captado por el lente de nuestro reportero gráfico Luis Julián el pasado jueves 25.

Tohalino fue grabado por las cámaras de seguridad golpeando con una roca al suboficial PNP Percy Huamancaja. Sin embargo, en el colmo del descaro, declaró a la prensa: “¡Nosotros (los comerciantes) no hemos contratado a nadie, a mí me ha disparado la Policía!”.

LOS DIRIGENTES

Las confesiones de los detenidos apuntan a los dirigentes Margarita Valladolid, Marcela Apaza y Hermógenes Véliz, como los que habrían contratado a la turba, según fuentes policiales.

El domingo 28, Valladolid y Véliz fueron denunciados por la Procuraduría del Ministerio del Interior ante la 47a Fiscalía Provincial de Lima como autores intelectuales de los violentos sucesos.

“La señora Valladolid es la que ha hecho contacto con estos clanes y agrupaciones. También se dice que ellos, de una u otra manera, han ido a presionar para hacer el contacto”, dijo a CARETAS Víctor Calderón, ex secretario de obras de San Cosme.

Valladolid, ex candidata fujimorista al Congreso en 2001, es mayorista de limones. Enterada de la denuncia que pesa en su contra, declaró a RPP entre lágrimas que está recibiendo amenazas de muerte.

Valladolid posee una casa de 2,500 metros cuadrados en la avenida Incario, a escasas cuadras del exclusivo Centro Comercial El Polo, en Surco. Todo intento por entrevistarla fue infructuoso.

CUPOS Y TARIFAS

La Comisaría de Apolo y la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) siguen los pasos a Elmo Ramos (39), secretario general del Gremio Resocializador de La Victoria y Alrededores (Greva), hoy en la clandestinidad.

Ramos es un ex militante del MRTA que también actúa de dirigente de Construcción Civil. Las pesquisas policiales indican que Ramos, a través de su lugarteniente Freddy Flores López, recogió, el mismo jueves 25, en latas amarillas el dinero que los comerciantes pagaron para contratar a los malandros. El total fue de S/. 20,000.

Flores entregó el dinero a la hermana de Ramos. “Fue ella quien pagó a la turba. Vimos a cientos de personas haciendo cola”, dijo un vecino.

La tarifa por el “servicio” fue de S/. 200 para los cabecillas y delincuentes con “fierro”, y S/. 100 o S/ 50 para el resto de acuerdo con su edad. Los menores de edad solo recibieron S/. 20 y S/. 30.

Greva tiene 1,300 miembros aproximadamente, la mayoría ex convictos, y opera en San Cosme desde el 2005. “Hacen cobros a los mayoristas, cobros a los camiones que llegaban a La Parada”, dijo a CARETAS el alcalde de La Victoria, Alberto Sánchez Aizcorbe.

“Él (Ramos) tiene influencia, tiene dominio sobre varias zonas y su forma de agenciar dinero no es la más conveniente”, denunció.

CLANES DE ALTURA


San Cosme tiene 25,000 habitantes y está dividido en cuatro sectores. Es el de menor población y elevación de los tres cerros.

Según el Colegio Médico, San Cosme es el mayor foco infeccioso de TBC en Sudamérica (CARETAS 2193). En 2008 el Ministerio de Salud detectó 1,337 pobladores contaminados.

En El Pino viven 30,000 personas y está organizado en 21 sectores. Lo bordean las avenidas México, Pablo Patrón y San Luis. Los problemas de alcoholismo alcanzan hasta el 23% de su población.

“Locura” y “Los Malditos de El Pino” son las principales pandillas de dicho cerro. “Los chicos se han maleado. Si antes portaban machetes, ahora usan pistolas. Cuando hay clásico se matan entre ellos”, señala Daniel Verástegui, secretario general de El Pino.

“Los Escalante” es otro clan familiar de peso. “Operan en el sector 9. La misma Policía les tiene miedo”, se lamenta un vecino.

El pasado 19 de agosto, en un ajuste de cuentas por el control territorial, “Los Escalante” asesinaron a balazos a los hermanos Miguel Ángel (36) y José Luis (23) Yucra Guillén. Sus nichos yacen junto a desafiantes pintas y graffitis en una esquina del convulsionado cerro.

El clan delincuencial que más suena en San Cosme y San Pedro es el que la Policía conoce como “Los Maraví”, cuyo ex cabecilla Emilio Maraví Guevara está preso por tráfico de drogas y extorsión.

Actualmente, sus primos Jorge Maraví Guevara (31) y Jhon Herrera Maraví (33), de enorme prontuario, dirigen el clan.

Otras bandas que operan en este temerario triángulo son las conocidas como “Los Vílchez” y “Los Jonda Mendieta”. Este último clan, integrado por los hermanos Antonio Stanley, Roy Andrew, Adolfo y Jonatan Ken Russel, también habrían tenido participación en el violento desalojo, según la Policía.

San Pedro, el más grande de los tres cerros, tiene 45,000 habitantes aproximadamente y ha reducido su índice delictivo en 20% en la última década.

“El Triángulo de las Bermudas”, para el psicólogo social Jorge Yamamoto, está conformado por los primeros migrantes improvisados de una Lima muy poco planificada.

“Hay una segunda generación de migrantes maltratados física y psicológicamente representados por una chicha delincuencial, ícono de la exageración de los antivalores”, explica Yamamoto, quien ha venido estudiando durante años el tridente.

Según Yamamoto, en esta zona hay una necesidad fundamental: el dinero. “Acá la meta es la plata. Cómo agenciármela es secundario”, indica.

Durante más de 30 años, “El Triángulo de las Bermudas” era una zona intocable. “Era un sitio un poco difícil de ingresar para la Policía, hay una serie de pequeños antros, un sitio peligroso”, señala Sánchez Aizcorbe.

El desalojo de La Parada marcó un derrotero y la Policía irrumpió en el avispero por primera vez. “Es una oportunidad de regeneración”, dice ahora el burgomaestre. Un primer paso para combatir la miseria y el lumpen. (Eloy Marchán, Eduardo García).


 


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