sábado 16 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2258

15/Nov/2012
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre JusticiaVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre SociedadVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre DeportesVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Acceso libre GastronomíaVER
Acceso libre SaludVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Fe de ErratasVER
Acceso libre MúsicaVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Harold Forsyth
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Nacional Recién en 1927 se permitió lidiar reses de menos de 5 años y se pusieron petos a los caballos. Estar ‘chalao’ viene del verbo gitano ‘chalar’, que quiere decir enloquecer y también enamorar.

Toreros y Gitanos

2 imágenes disponibles FOTOS 

Ver galería

El diestro autor Carlos Bazán Zender con banderilleros Max Hernández, Luis Enrique Tord y Enrique Zileri.

El libro ‘De Toreros y Gitanos’, presentado esta semana en la Biblioteca Nacional (BN) por Carlos Bazán Zender, es grande y sabroso.

Su autor se pasó dos años en la BN documentando lo que es una pasión personal que ata la tauromaquia con lo flamenco y el acervo cultural nacional.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista