CADE 2012 Californiano Marshall Goldsmith, gurú de management y liderazgo, viene con sus recetas para cambiar.
No Pierda la Calma
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Ocupó el primer lugar en el ranking de los Thinkers 50 Leadership Award, que nombra a los pensadores ejecutivos más influyentes. |
El año pasado Marshall Goldsmith, experto en coaching, ocupó el primer lugar en el ranking de los Thinkers 50 Leadership Award, una reputada selección de los 50 pensadores ejecutivos más influyentes del mundo. Es considerado como autoridad mundial en liderazgo, de acuerdo a Harvard Business Review y Business Week, por convertir a los líderes exitosos en mejores líderes, al lograr que incorporen cambios positivos y permanentes en sus comportamientos, el de sus ejecutivos y en los miembros de sus equipos.
Goldsmith no solo ha sido asesor de más de 120 CEO de las empresas más importantes del mundo sino que su libro “What Got You Here Won’t Get You There” fue best-seller del New York Times y obtuvo el Premio Harold Longman como el Mejor Libro de Negocios 2007.
Además, recientemente, el London Times también lo reconoció como uno de los 50 más grandes pensadores gerenciales vivos. La American Management Association hizo lo propio. Business Week lo catalogó entre los personajes más influyentes en la historia del desarrollo del liderazgo.
Goldsmith obtuvo su Doctorado en Filosofía de la prestigiosa UCLA y es profesor en la Tuck School of Business de Dartmouth.
Algunas frases:
“Una de las mejores maneras en las que los ejecutivos top pueden hacer que los líderes mejoren es trabajar en su propia mejoría. Liderar con el ejemplo puede significar mucho más que liderar por relaciones públicas”.
Para explicar la resistencia al cambio, recuerda, “solemos sobreestimar nuestra contribución a un proyecto. Tenemos una elevada opinión de nuestras habilidades profesionales y posición entre nuestros colegas. Exageramos el impacto de nuestro proyecto en la rentabilidad de la organización descontando costos reales y escondidos”.
“Al final, nuestras acciones dirán mucho más a los empleados sobre nuestros valores y nuestras habilidades de liderazgo que lo que nuestras palabras. Si nuestras acciones son sabias, a nadie le importará si las palabras colgadas en la pared no son perfectas”.
Para influenciar a quienes toman las decisiones subraya que “cada decisión que afecta nuestras vidas será hecha por la persona que tiene el poder para hacerla, no la persona “correcta”, “más inteligente” o “mejor”. Haz la paz con ese hecho y serás más efectivo para influenciar a otros y hacer una diferencia positiva. También serás más feliz”.
“Cuidado con el sobrecompromiso. Mantén los procesos de cambios positivos, simples, enfocados y rápidos. Tu inclinación natural será pensar que puedes hacer más de lo que realmente puedes. En el pasado sugería que los líderes escojan entre 1 y 3 áreas de cambio conductivo. Era cuando yo era joven e idealista. Ahora sugiero que escojan 1”.