LA HAYA Dos casos curiosos en que minúsculas islas impiden resolver diferendos limítrofes.
Ridículos Islotes Enconan Disputas Limítrofes.
ENTRE EE.UU. Y CANADÁ
La frontera entre Estados Unidos y Canadá mide 8,891 kilómetros y es la más larga del mundo.
Las relaciones entre esos dos países no pueden ser mejores, pero un par de islotes impide resolver todos sus diferendos limítrofes desde hace 230 años.
En el golfo de Maine, a 16 millas de la costa norteamericana oriental, se divisa Machias, la Isla de las Focas, y un poco mas allá La Roca del Norte.
Ambas están generalmente cubiertas de niebla y de pájaros.
Islas guaneras son.
Machias no mide más de 20 acres –es decir, unas 8 manzanas y menos que el Campo de Marte de Lima.
Pero el desacuerdo sobre su posesión data de cuando el Tratado de París de 1783 dejó una “zona gris”de 277 millas cuadradas al repartir áreas marinas entre las 20 colonias norteamericanas recién independientes, y la Nova Scotia canadiense aún británica.
Si bien Machias está más cerca de la costa norteamericana, los ingleses construyeron allí un faro en 1832 y desde entonces Canadá lo tiene operando.
Canadá vuela allí en helicóptero, en turnos de cada 28 días, al personal del caso, aunque ahora todos los faros marinos de Canadá son automáticos.
A Machias y la Roca del Norte las visitan turistas para ver aves, y pescadores para pescar langostas.
Cerca no se detecta petróleo ni gas.
Los pescadores a veces se agarran a palos por la soberanía incierta, pero ahora no porque hay mucha langosta.
Sin embargo, incluso en Washington, más preocupados están con la primavera/pesadilla musulmana, hay quienes dicen que es conveniente resolver el tema.
EE.UU. y Canadá solucionaron todas sus otras diferencias en el golfo de Maine acudiendo a la Corte Internacional de Justicia de Arbitraje en La Haya en 1984, pero ésta no le metió el diente a todos los temas de la “zona gris”.
Las disputas limítrofes, aunque sean mínimas, no desaparecen sino enconan nacionalismos.
ENTRE CHINA Y JAPÓN
En La República Popular China (RPC) las llaman Diaoyu y en Japón Senkaku.
Conforman un grupo de 5 islotes virtualmente deshabitados y 3 rocas frente a la costa oriental de China continental, al oeste de Okinawa y al noroeste de Taiwan.
Abarcan en su conjunto solo 7 kilómetros cuadrados.
Japón administra su soberanía desde 1895.
La perdió después de la derrota del Imperio del Sol Naciente en la II Guerra Mundial, pero en 1971 EE.UU. se la devolvió gracias a un tratado ad hoc.
Sin embargo, las disputas con la República Popular China (y también con Taiwan) se iniciaron en 1968 al descubrir que podría haber petróleo en la zona.
China reclama haber encontrado el miniarchipiélago en el siglo XIV, bajo la dinastía Ming.
Lo bautizó Diaoyu. que quiere decir “pesca”.
Se han registrado diversos incidentes en años pasados, pero el actual se origina en declaraciones del gobernador de Tokio Shintaro Ichihara.
Este estridente político propuso realizar inversiones públicas en el archipiélago, donde ya hay varios faros de navegación japoneses.
De Hong Kong entonces partieron dos grupos de 7 y 10 patriotas chinos que desembarcaron con banderas en mano en Diaoyu/Senkaku.
Todos fueron detenidos por las autoridades japonesas y repatriados a Hong Kong.
En China se han registrado entonces agresiones contra vehículos con placa japonesa y no han faltado las cabezas rotas.
Algunas unidades navales militares de ambas nacionalidades también merodean la zona.
En occidente el archipiélago se conoce también como el de las Islas Pináculo. El nombre no se refiere a lo absurdo.