Es la Economía, Estúpido
La frase fue acuñada por el estratega demócrata James Calville, uno de los responsables del impactante triunfo electoral de Bill Clinton en 1991 –a quien podemos ver siempre en los programas de análisis político de CNN– con el objetivo de enfatizar la vulnerabilidad del entonces presidente Bush (padre) ante la severa crisis económica de aquellos tiempos.
El éxito fue impresionante al punto que dicha frase se ha convertido en la más icónica del imaginario político estadounidense y se utiliza en todo el mundo para indicar algo que, en buena cuenta, es casi un lugar común: los electores votan con el bolsillo.