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Justicia

Pegándose la Gran Vida En Casa Ajena

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Abogado Rodolfo Orellana convierte albergue usurpado a la Fundación por los Niños del Perú en su residencia cinco estrellas.


Las fotografías que abren este reportaje muestran a familiares del abogado Rodolfo Orellana disfrutando de la casa de campo de 17,311 metros cuadrados que le fue usurpada a la Fundación por los Niños del Perú, en 2010.

Aparecen en las imágenes Carolina Schaus, suegra de Orellana; su cuñado Edgardo Morales Schaus y un sobrino llamado Maycol.

Se trata de la madre, el hermano y el sobrino de Ester Morales Schaus, esposa y socia de Orellana (CARETAS 2364).

La residencia situada en la urbanización Los Cóndores, en Chaclacayo, le fue arrebatada ilegalmente a la Fundación por los Niños del Perú por la empresa Brida Industrial S.A.C.

Orellana niega estar vinculado a Brida Industrial S.A.C. y haberse apropiado del albergue, pero las fotografías valen mas que mil palabras.

El lugar fue inicialmente concebido como un centro recreacional con 22 búngalos y piscina. Durante el primer gobierno de Alan García, la primera dama Pilar Nores adjudicó la residencia a la Fundación para instalar allí un albergue para los niños más pobres del país.

En junio del 2009, el entonces gerente de la Fundación, Luis Mendieta, alquiló la casa a Brida Industrial S.A.C.

El representante de la compañía, Wilmer Arrieta, incluyó en el contrato una cláusula según la cual debía reconocerse a la empresa por las mejoras que se hicieran en el local.

Fue la llave del engaño.

A fines del 2010, Brida exigió un reembolso de US$ 387,976 por obras que alegó había realizado en la mansión. La Fundación lo rechazó. En agosto del 2011, la compañía solicitó un arbitraje al Colegio de Abogados de Lima (CAL) y así logró hacerse del Wawa Wasi.

Se trata, por cierto, del mismo modus operandi que hiló esta telaraña para apropiarse de una segunda residencia de la Fundación por los Niños del Perú, en Surco (CARETAS 2261).

LA BATALLA LEGAL

La Fundación denunció irregularidades en el proceso de arbitraje y el CAL separó al tribunal que falló a favor de Orellana.

Ocurre que el presidente de dicho tribunal de arbitraje, Alberto Vásquez, había sido captado por la telaraña, según la Fundación.

Desde septiembre del 2011, la abogada de la Fundación en esta batalla legal es Lourdes Flores Nano. Cuando ATV publicó el llamado ‘Informe Lorito’, en enero de este año, ella ya tenía este caso.

Ese documento, atribuido a la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior (Digimin), señala a Orellana como presunto autor de un presunto espionaje telefónico a Flores Nano.

“No me pareció descabellado lo de Lorito, pero perdió peso. La Policía no avanza en la investigación”, dijo Flores a CARETAS.

Con el arbitraje en el limbo, Flores Nano entabló una demanda de desalojo contra Brida, a fines de septiembre pasado. En octubre, el Juzgado Especializado Civil del Cono Este lo admitió a trámite.

La gerente de la Fundación, Fabiola Pasapera, aguarda la ejecución de la demanda. “Orellana y su familia pueden seguir disfrutando del albergue”, advirtió. “Pero no por mucho tiempo”. (David
Pereda Z.)


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