Justicia
Milagro en la Corte Suprema
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Mendoza pensó declinar en vísperas de la elección. |
Enrique Mendoza pasó de ser el gran elector al sorpresivo elegido en la Corte Suprema.
La noche previa a su sorpresiva elección como presidente de la Corte Suprema, el vocal Enrique Mendoza tenía pensado declinar.
Los números no eran buenos. Sus dos contendientes, Luis Almenara Bryson y Duberlí Rodríguez, tenían 7 y 8 votos, respectivamente, y eran candidatos fijos a segunda vuelta.
Mendoza, de 65 años, sumaba apenas 2 votos: el suyo y el del vocal Vicente Walde. Una renuncia digna era mejor que cualquier estrepitosa derrota.
Con esa idea en la cabeza fue a buscar al vocal supremo Javier Villa Stein, la noche del miércoles 5. “Voy a declinar”, le anunció. Villa Stein, quien durante las últimas semanas había intentado infructuosamente captar votos a favor de la candidatura de Mendoza, se sobresaltó.
“Ni hablar”, le dijo. “Aún tienes chance de pasar a la segunda vuelta. Cualquier cosa puede ocurrir mañana”.
Y en efecto así fue.
Cuando el reloj marcó las 12 del día, Mendoza y Walde llegaron con aire triunfal a la Sala Plena de la Corte Suprema. “Abran paso al nuevo presidente del Poder Judicial”, se le escuchó decir a Walde.
Aguardaban impacientes Almenara y Rodríguez. Antes de iniciarse la votación, el presidente del Poder Judicial, César San Martín, tomó la palabra, llamó a la unidad de los jueces y se dio un abrazo con Villa Stein.
Fue entonces cuando la noticia paralizó a la Sala Plena.
Rodríguez anunció que se retiraba de la contienda. Un murmullo quebró el silencio y cedió paso al desconcierto. Cuando la votación arrancó, Almenara, de 71 años, lucía comprensiblemente nervioso.
El vocal Hugo Sivina contó los votos y no ocultó su sorpresa al anunciar el resultado final: Mendoza había ganado rotundamente. Obtuvo 11 votos contra los 7 de Almenara. ¿Qué había pasado?
COMPROMISOS Y TRAICIONES
Un personaje singular en esta historia es el vocal Javier Villa Stein.
A inicios de año fue él quien habría convencido a Rodríguez de lanzar su candidatura a la presidencia de la Corte Suprema.
Pero la amistad entre ambos se quebró en julio pasado, cuando Villa Stein emitió el controvertido fallo que favoreció al Grupo Colina y por el que hoy es investigado en el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).
Rodríguez, quien presidió el tribunal que confirmó la sentencia de 25 años de prisión impuesto al ex presidente Alberto Fujimori por delitos de lesa humanidad, criticó el fallo de Villa Stein en la Sala Plena.
“Me ha traicionado”, se quejó el aludido. “No lo apoyo más”.
Desde entonces, Villa Stein hizo campaña a favor de Mendoza, buscando captar los votos de Rodríguez, pero no lo logró debido en gran medida al descrédito en el que se vio sumido por su fallo a favor del Grupo Colina. “Me ven como leproso”, admitiría.
La oportunidad llegó en vísperas de las elecciones. Villa Stein y Mendoza acordaron visitar a Almenara y ofrecerle sus votos en segunda vuelta. Éste los recibió de buena gana y se ofreció a mediar en la pública rivalidad entre Villa Stein y San Martín.
La mañana del jueves 6, San Martín convocó a Villa Stein a su despacho y pusieron fin a un largo periodo de enemistad, al menos en teoría. El rumor de que Villa Stein se había reunido con San Martín y que votaría por Almenara corrió como reguero de pólvora.
A eso de las 11am, Duberlí Rodríguez recibió en su oficina a los 7 vocales supremos que se habían comprometido a votar por él. Se dice que la jueza Elvia Barrios fue la primera en mostrar su alarma ante la posibilidad de que Almenara, apoyado por Villa Stein y Mendoza, obtenga la victoria. “Vamos a perder”, vaticinó.
Acorralado, Rodríguez aceptó declinar y acudió con los 7 supremos a la oficina de Mendoza a ofrecerle su apoyo y la victoria.
El flamante presidente del Poder Judicial dirigió el Órgano de Control de la Magistratura (OCMA) y es un sereno e ilustrado abogado civilista. Confronta severos desafíos: el aumento de sueldos a los jueces, la conformación de las Salas Supremas y la implementación del Nuevo Código Procesal Penal.
En privado, Villa Stein se atribuye “el desbande” del grupo de Rodríguez. Lo llama “Operación Scapa Flow”, en referencia al sorpresivo ataque submarino alemán a la base principal de la flota británica durante la Segunda Guerra Mundial.
Pero todo indica que ni Villa Stein sabía lo que ocurriría en la votación. En la Corte Suprema nadie sabe para quien trabaja.
Lo demuestra el almuerzo en homenaje a Mendoza, celebrado el martes 11. Lo organizó el mismo grupo de 7 vocales que había ofrecido votar por Rodríguez y que cambió su voto en el minuto final. (Escribe: Americo Zambrano)
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Sequeiros fue electo en segunda vuelta. |
Por Un Voto
Las elecciones en la Corte Superior de Lima fueron las más reñidas de los últimos tiempos. La contienda se decidió en segunda vuelta. Iván Sequeiros se impuso por un voto a Ángel Romero. Ambos quedaron empatados con 49 votos en la segunda ronda. El voto dirimente quedó en manos del actual presidente de la Corte de Lima, Héctor Lama More, quien inclinó la balanza a favor de Sequeiros. “Mi propuesta envuelve la continuación de la lucha contra la corrupción. Es un tema en el que se debe insistir”, adelantó Sequeiros a CARETAS
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