Dakar Las claves logísticas para ganar –o al menos salir vivo– del Dakar.
Tácticas y Estrategias
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Cambiar solo la suspensión de un auto puede llegar a costar unos 20 mil dólares. |
El Dakar no es solo una carrera contra el tiempo. Es también, dicen los pilotos, una carrera de demolición. “En la moto, lo primero en dañarse son los neumáticos que tienen que soportar el suelo áspero. También sufre mucho el motor”, explica Felipe Ríos, del team Nextel. Lucho Mendoza, piloto de Toyota, concuerda: “El talco del desierto arruina los motores si no se cuenta con buenos filtros. Un salto arriesgado puede romper la suspensión y el carro se queda varado en medio de la nada”. Ambos concuerdan también en que el dominio de la navegación es fundamental. “El GPS, Roadbook y Iritrack son los únicos ojos que tienes en la ruta, sobre todo si es de noche, así que tienes que leerlos a la perfección”, grafican. Más allá del ímpetu, Mendoza está convencido de que sin una buena inversión en logística es imposible correr el Dakar. “Los equipos grandes invierten 15 millones de dólares e inscriben en competencia, aparte de sus pilotos, camiones enteros llenos de repuestos que los asisten en ruta. De ese modo, el piloto solo se preocupa por correr y ganar”, indica. Y razones no le faltan. Equipar un auto con suspensión refrigerada con nitrógeno; motor electrónico de 250 caballos de fuerza, filtro de aire, jaula interior de protección, ventanas de policarbonato, parabrisas antiimpacto, faros neblineros y neumáticos AT (all terrain) puede costar entre 30 mil y 2 millones de dólares (dependiendo del rendimiento que se quiera lograr).
Asistencia en Ruta
Al final de cada etapa, los pilotos del Dakar llegan al campamento donde encuentran alimentación y asistencia médica. Sodexo será la empresa encargada de proporcionar los 23,400 desayunos, 14 mil almuerzos, 27,850 cenas y 100 mil litros de agua para los 30 mil comensales durante los 15 días de competencia. Según la nutricionista Pilar Collazos, los corredores necesitan consumir carbohidratos, glucógenos y proteínas por la cantidad de energía perdida durante la carrera.
Mientras los pilotos se recuperan, los vehículos entran al “quirófano”, donde los mecánicos reparan todos los daños sufridos. Parabrisas rayados, amortiguadores recalentados, faros apagados, todo órgano enfermo es suplido por uno sano. Aquí será importante el apoyo logístico y patrocinio con que cuente el piloto. Para los equipos peruanos, llegar es el objetivo, aunque no de cualquier manera. Hay que sudarla por el Perú. (OBN).