Entrevistas La historia del guitarrista Víctor Meléndez que quiso ser grande antes de tiempo.
Dejé mi Niñez a Muy Corta Edad
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Meléndez, de 54 años, toca la guitarra desde que era un niño rebelde y medio revoltoso. El yoga y el karate lo cambiaron. |
Víctor Meléndez (54) es el guitarrista flamenco peruano con más trayectoria en la actualidad. Rafael Santa Cruz lo bautizó como el “patriarca del flamenco” y es que desde que hace más de tres décadas se marchó a Estados Unidos el gran Manolo Ibáñez (otro guitarrista flamenco de fuste) solo quedan, dando conciertos de guitarra flamenca en el Perú, Víctor Meléndez y unos cuantos de sus discípulos. Ahora, en el Restaurante Costa Verde, hablando frente a frente y sin ambages (somos viejos conocidos), me deja con la boca abierta al contarme ese capítulo escondido de la gran precocidad de un niño que quiso ser grande antes de tiempo. Adelante, con los primeros acordes de guitarra, para acabar entrando de lleno en el cante jondo. Permiso.–Preséntese.
–Me llamo Víctor Meléndez Boulangger. Tengo ancestros franceses por parte de madre. Yo nací en Lobitos, Talara-Piura. Mi padre trabajaba en una petrolera en Lobitos y después pasó a Talara a trabajar en Petroperú. Mi niñez la viví en Lobitos y mi adolescencia y juventud en Talara. Soy el mayor de 7 hermanos. Mis padres se conocieron en Lobitos y se casaron allí. Yo tenía 2 ó 3 años cuando fuimos a vivir a Talara.