Entrevistas Exvicepresidente David Waisman cuenta por qué cree que es imposible que la suegra de Alejandro Toledo pueda haber pagado casa de US$ 3.75 millones.
Waisman Ata Cabos Sueltos
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En su fábrica chorrillana: “Me siento mal, avergonzado y defraudado de haber estado al lado de esta persona durante casi 15 años”. |
Alejado de la política pero con ganas de volver, el exvicepresidente David Waisman recibió a CARETAS en su fábrica de accesorios metálicos en Chorrillos. Fundada en 1970, Industrial Gameda, la empresa de la familia, produce desde botones de pantalón hasta destapadores.
Casco puesto, Waisman recorre su planta saludando por su nombre a cada uno de sus empleados. Luego quien es recordado como “Payasito” entra a un tema que nada tiene de gracioso.
–Como exvicepresidente de Alejandro Toledo, ¿cuál es la sensación que tiene ante sus problemas actuales?
–En primer lugar, de vergüenza y, segundo, de frustración. ¿Cuál fue el espíritu de la marcha de los Cuatro Suyos? Lucha frontal contra la corrupción. Usted ya se puede imaginar cómo me puedo sentir cuando veo que dirigentes importantísimos y fundadores del partido están renunciando. Y veo que la suegra de Alejandro Toledo se compra una residencia, cuando yo sé que la señora no ha tenido las condiciones económicas para haber tenido ese dinero nunca. Me siento mal, avergonzado y defraudado de haber estado al lado de una persona durante casi 15 años que destruyó las expectativas mías de la esperanza de tener por fin un partido sano enarbolando la bandera contra la corrupción.
–Usted dice que los números que ha señalado el expresidente Toledo para justificar la compra de la casa de su suegra no cuadran. ¿Por qué?
–Aurora, un medio de comunicación del Estado de Israel, dice que todas las víctimas judías de la persecución nazi que todavía no han recibido ningún tipo de compensación hasta la fecha tienen derecho a un pago único cuyo valor es 2,555 euros, que equivale a 3,300 dólares. Además dice que se pagaría una pensión mensual de por vida por un valor de 300 euros. Si el señor Alejandro Toledo dice en su nota de prensa que la señora ha recibido una reparación vitalicia como víctima de la Segunda Guerra Mundial, además de una compensación, lo que está diciendo es que eso la hace millonaria y está faltando a la verdad. Está mintiéndole al país porque acá está la prueba. Dice que la señora enviudó y heredó bienes y ahorros. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que salió a la luz la compra de esta mansión en Las Casuarinas? Las herencias son documentadas, no son una transmisión de boca a boca. Todo esto es una gran mentira. Después dice algo que es bastante preocupante y grave. Dice que toda su vida la señora Fernemburg se ha dedicado a actividades privadas, o sea que además de las herencias y que ha recibido una suma millonaria del gobierno alemán por compensación de las víctimas del holocausto nazi, ella ha trabajado. Tendría que mostrar sus declaraciones juradas de renta que se muestran en todos los países del mundo y decir yo gané en los últimos 10 o 20 años tanto, acá están los impuestos que pagué y tengo la plata suficiente y quién viene a cuestionar mi compra. Cada cosa de lo que yo le voy diciendo hace más sospechosa la procedencia del dinero, eso hay que remarcarlo.
–¿La casa de Las Casuarinas es en realidad de Alejandro Toledo?
–Yo sospecho, no puedo asegurarlo un 100% porque eso le corresponde al Poder Judicial.
–¿Conoció a la suegra de Alejandro Toledo?
–Sí la conocí. Es muy buena. Estoy seguro de que es una persona decente pero utilizada.
–¿La señora trabajaba?
–Por mi cargo público y la cercanía con Eliane y Alejandro Toledo, sí tuve la oportunidad de conocer bastante bien a la señora y nunca trabajó en el Perú y sabía que nunca había trabajado en Europa.
–¿Durante el gobierno de Toledo ella residía en el Perú?
–Paraba mucho más (tiempo) en Bélgica. Son tantos cuestionamientos, incongruencias y mentiras. No hay que olvidar el caso Conapa (Comisión Nacional de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos). No sé en qué estado están los juicios, pero nunca se ha presentado la señora Eliane Karp a hacer sus descargos. En algún momento argumentó su estado de salud, luego que le faltaba tiempo porque estaba trabajando en universidades en Estados Unidos.
Hay demasiada cantidad de dudas que tienen que esclarecerse a sabiendas que Alejandro ha sido candidato en las últimas elecciones presidenciales, perdió y tiene pretensiones de ser candidato nuevamente. Entonces, con mayor razón, está obligado a decir la verdad.
–Usted forma parte de la comunidad judía, ¿cómo les ha caído esto?
–Esto ha causado una gran incomodidad en la comunidad judía, porque es absolutamente vejatorio que él mezcle un tema tan delicado y tan sensible como es el holocausto con un tema privadísimo y cuya responsabilidad recae en Alejandro Toledo y Eliane Karp.
–Las cuentas electorales de Perú Posible no cuadran. Todavía mantienen un desbalance de S/. 7.5 millones de la anterior campaña presidencial.
–Me recuerda uno de los tantos hechos oscuros de la campaña del 2000 y 2001. El Perú entero debe recordar que el financista norteamericano George Soros donó US$ 1 millón para la campaña y meses después ese dinero salió del Perú a través de un familiar de Alejandro Toledo. Si alguien dona un dinero para un fin noble, tiene que ser destinado a ese fin.
–¿Cómo llegó Javier Reátegui, encargado de las finanzas de Perú Posible, al partido?
–Habíamos ganado las elecciones en el 2001 y el presidente Toledo tenía mucha confianza en un grupo de personas y yo era parte de ese grupo. A mí me encargó la transferencia del Ministerio de Producción, Agricultura y Energía y Minas. Toledo me envió en esa época tres propuestas para ministros y una correspondía a Javier Reátegui, al cual yo no conocía porque nunca había estado en el partido. Como yo había tenido un ataque al corazón y estaba internado, Reátegui se presenta y me hace llegar sus papeles. Creí que era una persona correcta.
–¿Qué más sabían ustedes de Javier Reátegui?
–Sabíamos que él estaba con dificultades económicas en ese momento y tenía algunas deudas con el sistema financiero, pero cualquiera puede pasar por ese trance. Luego del gobierno, todos sabemos en qué situación económica está él.
–Gilberto Díaz salió de Perú Posible diciendo que Alejandro Toledo actúa como un dictador. ¿Es eso cierto dentro del partido?
–Lamentablemente tengo que decir que sí. Cuando las personas llegan al poder desgraciadamente cambian y se vuelven soberbios. El expresidente Alejandro Toledo después se inyectó una soberbia espectacular y no hacía caso, manejaba el partido a su gusto y no escuchaba. Convirtió el partido en un feudo. Por eso que poco a poco fue cayendo y ahora hay renuncias de personalidades como Gilberto Díaz, Carlos Bruce y Jorge Villacorta.
–¿Esa soberbia de Toledo también determinó su renuncia?
–Así es. Fueron esos motivos.
–¿Qué futuro le augura a Perú Posible?
Para mí esta es una muerte prematura de la Chakana, ya no tiene nada que hacer. Demasiadas cosas muy oscuras. No hay forma de rehabilitarla y me da mucha pena porque pensaba que iba haber un partido para muchos años. Las casas han sido la gota que colmó el vaso de agua. (Entrevista: Eloy Marchán)