Actualidad Renuncia de Gabriel Prado por papelón de los patrulleros pone en evidencia puntos críticos a un mes de la revocatoria.
Prado en Llamas
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Prado llevaba un mes en Emape. Antes fue gerente de Seguridad Ciudadana. |
La carta con la que Susana Villarán le aceptó la renuncia a Gabriel Prado puso en evidencia una de las mayores virtudes de la alcaldesa: la casi inquebrantable lealtad a su círculo más cercano de colaboradores.
Pero el episodio epistolar recordó al mismo tiempo algunas de las razones por las que se encuentra en tamaño problema.
“El motivo de esta carta es para agradecerte el gran compromiso que has tenido y tienes (…) no has dudado de aceptar los retos más difíciles que hemos enfrentado, las tareas más delicadas y riesgosas (…) como pocos en mi administración”.
Un tuteo emocionado.
¿Y también ingenuidad política cuando requería distancia? ¿Simple testarudez?
Prado se desempeñó como presidente de Emape exactamente durante un mes.
Llegó a ese puesto luego de ser gerente de Seguridad Ciudadana de la comuna.
Casi tres meses después de los hechos, la estela de humo en La Parada reclamaba responsables.
La cosa se le volvió a complicar el domingo17.
Cuarto Poder emitió un reportaje que reveló un cuestionable alquiler ordenado por Prado literalmente en sus últimos días en Seguridad Ciudadana: 52 luces led y circulinas para carros de Serenazgo que fueron presentados el 15 de enero por la propia Villarán.
El problema era que los S/. 40 mil gastados –por el alquiler de 45 días– solo habrían servido “para la foto”, pues sin placa, ni SOAT, ni tarjeta de propiedad, los vehículos –adquiridos por poco más de S/. 3.7 millones– no han salido a la calle.
Prado sostiene que el tiempo era razonable para que el papeleo de las placas empate con la recepción de las luces y los carros empiecen a patrullar.
“Lamentablemente yo salí de la gerencia en los próximos días y ese trámite no lo siguieron. Aquí nadie ha robado, nadie se ha enriquecido”, se defendió.
Ciertamente, todas las compras o alquileres se tramitan a través de la Gerencia de Administración, pero la sospecha de algunos regidores es que Prado haya presionado a sus mandos intermedios para que aceleren el alquiler y así dejar el cargo con una “obra concreta”.
Al cierre de esta edición, Prado debía responder ante la comisión de Seguridad Ciudadana de la comuna –presidida por el PPC–, el lunes 18.
La Procuraduría General también tiene gente trabajando de oficio en el tema.
En la sesión de Concejo del martes, Villarán parecía no haber terminado de encajar el golpe ni digerir el papelón.
Varios regidores pepecistas –que luego saludaron enérgicamente la salida de Prado– le pidieron que deslinde públicamente con el controversial alquiler. La alcaldesa se negó a hacerlo.
Villarán y Prado se conocen desde fines de los 90, cuando ella se hizo amiga de su familia, en Ayacucho, siendo la secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.
De hecho su padre, Alfredo Prado, fue uno de los principales líderes del Partido por la Democracia Social (PDS) con el que Villarán postuló a la presidencia en 2006.
En 2007 fundan Fuerza Social y Prado formó parte del comité nacional.
Voces de la comuna venían expresando su disgusto porque Alfredo Prado fue nombrado director de la Beneficencia de Lima a pesar del cargo ocupado por su hijo.
Se trata de una constante de quejas que saltan a la vista sobre parte del empoderado equipo más próximo a Villarán.
Y no solo es la distancia que comienza a asumir el PPC. En la comuna ya se comienza a escuchar el estruendo de los platos rotos.
Un regidor lamenta la “concepción puritana y culposa de la política” que habrían mostrado la alcaldesa y su núcleo duro de colaboradores, lo que impidió la realización de más acuerdos.
Termina siendo paradójico que una administración que mostraba signos de apertura sea fuertemente criticada en su interior por sus deficientes formas democráticas.
A diferencia de Luis Castañeda, Villarán asistió sin falta a las sesiones del Concejo que además se abrió al público.
Pero “¿cuántas veces la alcaldesa almorzó con todos los regidores?”, se pregunta, indignado, un miembro de la oposición. Y responde que “ni una”.
“¿Cuántas veces el teniente alcalde se reunió con nosotros antes de un Concejo difícil para hacer coordinaciones? Una sola vez”, añade.
Y hubo importantes bajas en el camino.
Rafael García Melgar es el número 3 en la lista de regidores. Este exdirector de Migraciones fue también socio del exministro Gino Costa en la asociación civil Ciudad Nuestra.
Habiendo sido concejal en el período pasado, estaba entre quienes mostraban más muñeca política en Fuerza Social. Su ubicación en la lista, luego de Eduardo Zegarra y Marisa Glave, no fue gratuita.
En las actuales circunstancias hubiera sido de mucha utilidad, pero desde hace algunas semanas se desempeña como alto funcionario de la Sunat. Perdió espacios en la comuna hasta que se fue.
Con esta complicada coyuntura, la pelea por el NO sigue librándose.
Gustavo Guerra García, presidente de Protransporte, ha asumido una activa vocería en defensa de los logros de la gestión, en particular de la reforma de transporte que se encuentra en marcha.
El miércoles 20 realizó una completa presentación sobre la materia en el Colegio de Ingenieros.
Con excepción de Datum, las encuestas registran una situación todavía muy riesgosa. El último sondeo de Ipsos-Apoyo otorga al SÍ el 56% de intención de voto y al NO, el 38%.
A estas alturas, los que temen que se pueda venir un auténtico despelote en una ciudad de 9 millones de habitantes esperan, más que la subida del NO, que el SÍ baje lo suficiente como para no alcanzar la mitad más uno de los votos válidos.
Falta un mes.