Actualidad Apristas cuestionan la compra de 20 aviones KT-1.
Vuelo Coreano
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Acuerdo se firmó finalmente en noviembre por US$200 millones. |
El APRA tiene puesto el ojo en la compra de 20 aviones KT-1 a Corea del Sur.
Diez de las naves serán de instrucción y 10 de apoyo táctico.
En noviembre último se firmó el contrato luego de varias idas y venidas y observaciones del SNIP.
El precio acordado de gobierno a gobierno fue de US$ 200 millones por 20 unidades que serán entregadas en los próximos cuatro años.
De estas, 16 serán ensambladas enteramente en el Perú.
El acuerdo incluye el intercambio de tecnología y el entrenamiento de los técnicos peruanos, además de la implementación de hangares y bancos de calibración en las bases de Pisco y Las Palmas.
El asunto es que en abril del año pasado el entonces ministro de Defensa Daniel Mora hizo el anuncio del acuerdo con las mismas características –aviones y ensamblaje– por un costo, dijo, “que se aproxima a los US$ 7 millones por unidad”.
Al final salió en US$ 10 millones.
Mulder declara que “no me cabe la menor duda de que aquí ha habido el típico sobreprecio con la coima alrededor de la compra de armas. Es común que en el comercio de armas se paguen comisiones y son comunes en Corea las acusaciones de esta índole. Es una enorme cantidad de plata de diferencia, que se necesita para una buena campaña electoral”.
Alude también al malestar que esto produjo en el gobierno de Dilma Roussef: “Cambiaron el compromiso con los brasileños como diciendo, ustedes ya tienen tren eléctrico, carreteras, gasoductos, déjenme un poco el lado coreano. Brasil expresó alguna contrariedad pero han tenido que atracar”.
Mulder señala que “el operador coreano, que es el hermano del presidente Lee Myung-bak, está preso por corrupción”.
A fines de enero, Lee Sang-deuk fue sentenciado a dos años de prisión por comprobarse que recibió unos US$ 654 mil en sobornos de dos cajas de ahorro y una empresa.
Mulder muestra el registro migratorio del coreano que demuestra que estuvo en el Perú cuatro veces en viajes relámpago desde que fue elegido Ollanta Humala, entre mayo del 2011 y marzo del 2012, incluyendo la transmisión de mando como parte de la delegación oficial. Era parlamentario.
“Llegó a Lima hasta en 4 oportunidades durante el gobierno de García y estuvo haciendo lobby pero no le dieron atención”, dice.
“Evidentemente la compra fue una decisión tomada en Palacio. Apenas llegó Humala cambió el compromiso con los brasileños. Fue a Corea y allí firmó un convenio de la cooperación para la defensa. Qué coincidencia que podamos tener un convenio de esa naturaleza con un país tan lejano. Se tendió ese manto para justificar la compra de ese armamento”.