Entrevistas El director peruano “Chicho” Durant y sus inusuales confesiones sobre la piratería.
‘El Cine Me Destapó el Cerebro’
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Hijo de padre trujillano y madre arequipeña, Durant afirma tener “un espíritu liviano y un alma grave”. |
Alberto “Chicho” Durant (62) es un notorio director de cine peruano. Durante doce años (de 1988 al 2000) fue presidente de la Asociación de Cineastas Peruanos y ha representado al Perú en la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (FIPCA), entre otros cargos ostensibles y ostentosos que llegan a la actualidad. “El cine me destapó el cerebro” me confiesa Chicho Durant, con frase definitoria, en el restaurante Costa Verde, tras un ameno almuerzo y esto me da pauta para pensar que un ser creativo como él tiene en el cine su realización permanente. Lo curioso es que defiende la piratería a capa y espada, ya que, según él, la piratería alimenta el negocio formal y sostiene que “sin piratería no existes” porque el cine norteamericano devoraría por completo el heroico y esforzado cine latinoamericano. ¿Curioso no? Veamos lo que nos cuenta.–Preséntese.
–Nací en Lima. Hijo de padre trujillano. Soy medio “hijo de cura” ya que mi padre estudió Teología con el recordado Padre Felipe Mc Gregor (ex rector de la Universidad Católica) en Córdoba, Argentina, en el Seminario de los Jesuitas. Cuando terminó se apartó de la vida religiosa porque le gustaban las chicas y eso le suponía mantener un conflicto permanente consigo mismo. Gracias a esa decisión estoy yo aquí. Mi padre volvió a Lima y se casó con mi madre, Rosita Cayo Murillo, arequipeña, y vivieron 65 años juntos y murieron pasados los 90, mi padre con 92 y mi madre con 96 años. Tuvieron dos hijos, Rosa María (mi hermana Ropy) la mayor y yo. Una familia típica de clase media.