Historia Siendo el militar más antiguo, el jefe de la Fuerza Aérea fue conducido a Palacio por uniformados armados.
1968: La FAP Firmó a la Fuerza
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Dos militares provistos de armas largas resguardaban al jefe de la FAP, Alberto López Causillas. |
Eran las 3: 45 a.m. del 3 de octubre de 1968, cuando una llamada telefónica despertó al entonces comandante general de la FAP, Alberto López Causillas.
Era su compañero, el general de la FAP, Rolando Gilardi.
–Hay tanques afuera de Palacio. ¿Velasco ha iniciado una revuelta?–, le inquirió, sobresaltado, Gilardi.
El jefe de la FAP llamó a sus subalternos y supo lo que estaba ocurriendo: el general EP Juan Velasco Alvarado, entonces jefe de Estado Mayor del Ejército, había derrocado al presidente Fernando Belaunde Terry.
Han pasado 44 años desde aquel “cuartelazo”. López Causillas murió el pasado 31 de enero a los 97 años. Pocos conocían su historia.
Su hijo, Roberto López, quien es capitán retirado de la FAP, recuerda que, esa noche, su padre llamó a Velasco y sostuvieron una acalorada conversación telefónica.
Frases como “¿qué estás haciendo?”, “un militar no se forma para hacerse del poder a la fuerza”, fueron las que oyó.
López Causillas se vio tentado a alzarse en armas, pero no lo hizo para evitar un “caos mayor”, según veteranos de la FAP.
Fue, finalmente, llevado a Palacio por dos uniformados provistos de armas largas que, se presume, eran del Ejército.
“Mi padre por ser el militar más antiguo, después de Velasco, fue obligado a tomarle juramento”, contó López.
Velasco lo nombró Ministro de Aeronáutica, pero dimitió a los 20 días.
El pasado miércoles 6, sus cenizas fueron esparcidas en la Base Aérea de Ancón, unidad donde empezó su carrera llevando consigo el lema del aviador hasta el final: “Cumplir el deber por encima de cualquier circunstancia adversa”.