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07/Mar/2013
 
 
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¿Qué sentido tiene empezar clases en marzo? Más días de clase no aseguran mejor rendimiento.

Colegios al Horno

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Escribe: Jorge Agüero León (1)

El verano sigue y casi nueve millones de niñas y niños en el Perú ya van al colegio. Desde el 2006 el año escolar empieza el primero de marzo, un mes antes de lo que solía ser cuando yo iba al colegio. ¿Tenemos mejores estudiantes a raíz de este cambio? El problema es que no lo sabemos porque no se ha evaluado.
Pero la evidencia de otros países ayuda a predecir el impacto de este cambio.

Las experiencias en Alemania, Canadá y Estados Unidos son alentadoras. En estas evaluaciones los investigadores han sido cautelosos de separar el efecto de tener más días de escuela sobre el logro académico del estudiante de cualquier otro posible efecto. Un ejemplo muy creativo viene de los fríos estados de Minnesota y Colorado (EE.UU.) donde los estudiantes pierden días porque las escuelas cierran debido a las tormentas de nieve (2). Estas tormentas afectan sólo algunas escuelas y no tienen la misma intensidad cada año. Medido de esta manera, a los estudiantes que perdieron más días por culpa de la nieve les fue peor en el examen. Conclusión: a más días mejor rendimiento. ¿Vale la pena entonces empezar en marzo? Depende de lo que se haga en los días extras.

En un reciente trabajo con Trinidad Beleche (3), exploramos el caso de México. Para asegurar que los resultados se deban a los días previos al examen y no a otros factores, empleamos un experimento natural. Algunos estados en México comenzaron sus clases antes (Aguascalientes por una fiesta patronal) o después (Sinaloa cuando hace mucho calor) del resto del país. La fecha del examen nacional también cambia cada año. La primera vez fue en junio, luego se adelantó a abril y ahora es en mayo. Todos estos cambios hacen que los estudiantes tengan más o menos días antes de la prueba por el azar dependiendo del estado donde viven y el año en que tomaron la prueba. Conclusión: a más días mejor rendimiento, pero mucho menos que en EEUU (¡menos de la mitad!). Peor aún, tener más días de escuela expande la brecha educativa entre ricos y pobres. Los estudiantes que van a buenas escuelas se benefician casi como los estudiantes en EEUU. Aquellos que van a escuelas con pocos recursos o en distritos pobres casi no mejoran su puntaje con más días de escuela.

Expandir el año escolar no es la varita mágica para mejorar el nivel de la educación en países con tantas desigualdades como México y Perú. Se necesitan mejores días en vez de más días con la calidad actual.

__________
1- Jorge Agüero León es profesor en el Departamento de Economía de la Universidad de California, Riverside (EE.UU.)
2- Marcotte, D. E., 2007. “Schooling and Test Scores: A Mother-Natural Experiment”. Economics of Education Review 26 (5), 629-640. Marcotte, D. E. and S. W. Hemelt, 2007. Unscheduled School Closings and Student Performance. IZA Discussion Paper 2923 y Marcotte, D. E. and B. Hansen, 2010. “Time for School?” Education Next 10(1), 53-59.
3- Agüero, J y Trinidad Beleche (2013) “Test-Mex: Estimating the Effects of School Year Length on Student Performance in Mexico.” Disponible en http://faculty.ucr.edu/~jorgea/index/Research_files/Test_Mex_Jan3_2013.pdf


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