martes 17 de septiembre de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2274

14/Mar/2013
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre ReligiónVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre PolicialesVER
Acceso libre JusticiaVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre MúsicaVER
Sólo para usuarios suscritos Olor a Tinta
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Alfredo Barnechea
Suplementos
Acceso libre ViájateVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2300
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Música Celebrando los 75 años de la Orquesta Sinfónica Nacional, regresa el director Miguel Harth-Bedoya e invita a recorrer su Camino del Inka musical.

El Camino de Harth-Bedoya

3 imágenes disponibles FOTOS 

Ver galería

Hart-Bedoya presentará el CD Sur producido por el proyecto musical Caminos del Inka, y ofrecerá un concierto el 22 de marzo, 7.30 p.m., en el Gran Teatro Nacional.

¿En qué consiste el proyecto musical Caminos del Inka?
–Caminos del Inka es la institucionalización de un proyecto musical que comenzó hace 25 años justamente, en respuesta a la pregunta de qué pasa con nuestro acervo musical de las Américas, de dónde viene, a dónde va, qué cosas contiene, pues al no haber un centro de información y difusión abierto al mundo, concentrado en un lugar, se hace muy difícil poder rastrearlo. Se trata de materializar esta idea en un marco internacional, que de alguna manera se originó en conversaciones con el cellista Yo Yo-Ma –a quien conozco desde hace mucho tiempo y con el que hemos tocado y grabado en todas partes–. Él tiene su proyecto Camino de la Seda, que es un referente también para Caminos del Inka.

–¿Qué hace el Estado peruano por la difusión de nuestra música?
–Que yo sepa, el Estado peruano no tiene ningún plan ni soporte para exportar su creación musical. No hay fondos nacionales para la creatividad.

–¿Qué papel cumple Caminos del Inka en ese objetivo?
–A través de Caminos del Inka hemos podido comisionar obras nuevas para que el proceso artístico siga funcionando, sobre todo a jóvenes como Jimmy López o Gonzalo Garrido Lecca, en el caso de los peruanos, así como diferentes estrenos mundiales como los de Sebastián Vergara, en Chile, etc.

–¿Cuál es el rol de la empresa privada en esta gestión a favor de la música?
–Creo que es necesario armonizar los intereses filantrópicos, que los hay y son fundamentales, con los intereses corporativos y los del Estado. Es curioso que hasta ahora he tenido más apoyo de personas del extranjero hacia la música peruana y de las Américas, que de nosotros mismos. Gracias al respaldo de teatros, sellos discográficos y de público en general ha sido posible publicar estos discos. Y no puede ser que siga siendo una realidad la frase de que nadie es profeta en su tierra.

–¿Cómo debería celebrar el Perú su bicentenario nacional en lo que respecta a la difusión, conservación y proyección de su música escrita?
–He participado el 2010 en los bicentenarios de Colombia, México y Argentina que se planificaron mucho antes. Para el de Chile estuvimos en conversaciones a través de diferentes autores, historiadores y musicólogos cinco años antes. Y en el 2014 voy a participar a través de mi nuevo cargo de director de la Orquesta de la Radio de Noruega en el bicentenario de ese país, que es un tema que se está planificando desde hace varios años también. No quiero decir que en el Perú me tienen que llamar y consultar, pero si la idea existe, en buena hora, que se haga, solo que hasta ahora no he visto a nivel de Estado o de otra organización, que se esté planteando el tema del bicentenario en el área en que yo trabajo. Seguramente va a ver varios tipos de celebraciones, pero el proyecto de llegar a nuestro bicentenario con nuestra colección de música peruana escrita, impresa y publicada, de eso no he sabido a pesar de que sigo atentamente las noticias del Perú. Necesitamos saber qué es lo que somos después de 200 años, y tener en cuenta que este tiempo es bastante poco porque nuestra música no empieza desde la introducción de la notación musical por los europeos; no, nuestra música viene desde miles de años antes. Esto nos da la posibilidad de definir qué cosa es el Perú, pues no hay que olvidar que heredamos el legado de culturas milenarias que se originan desde antes que llevemos ese nombre.

–¿En qué proyectos estás comprometido actualmente?
–En mayo estreno una obra nueva de Jimmy López que se llama Perú Negro, que además antes de su estreno ya está programada en Alemania. También daré una serie de charlas con algunos de mis asociados acerca de la música de las Américas, en Madrid, en la Casa de América, y otra en Leipzig, que incluirá música en vivo. Lo que pasa es que mis recursos de tiempo, financieros y logísticos son muy limitados, así que llegaré por mi cuenta hasta donde me sea posible.

–¿Qué satisfacciones le ha dejado dirigir por 25 años a varias de las mejores orquestas del mundo?
–Me ha dado a entender que el tiempo vuela y que mi carrera no dicta mi vida sino mi familia. Por otro lado, que 25 años es tan poco tiempo para aprender de la música y cada vez me doy cuenta que sé menos o que tengo mucho más por saber, por eso respeto aún más esta profesión. (Entrevista: Marino Martínez Espinoza)


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista