Entrevistas Angelical Maritere Braschi revela sus secretos para la cacería amorosa.
El Arte de la Seducción
 |
Dueña de una belleza inusitada, Braschi cree que una relación que sobrevive conjuga corazón, sexo y cerebro. |
Todos recordamos a María Teresa Braschi (49) desde antes que se internacionalizara como el emblemático mascarón de proa de Panamericana Televisión, pero un mascarón de proa casi angelical, de belleza inusitada, con un hermoso rostro en el que destacan sus maravillosos ojos, “claros, serenos” como los del Madrigal de Gutierre de Cetina, cumbre de la poesía española de todos los tiempos. Reunidos en el restaurante Costa Verde la conversación fluye y fluye pero el tema del amor, su filosofía, su fijación a través de la cinegética apropiada, la sensibilidad que conlleva, hacen que este sea el motivo principal de esta entrevista. Compruébenlo. –¿Orígenes?
–Nací en el Hogar de la Madre. Mis padres son: Fernando Braschi Roncagliolo (ingeniero civil) y María Teresa Glave Gómez (psicóloga). Viví hasta los 6 años en una casa que tenía una granja de pollos y un gran jardín al lado del Museo de Oro. Jugaba con los pollitos y tenía muchos otros animales como tortugas, perros, gatos, etc., estaba muy en contacto con la naturaleza, esa naturaleza que siempre he amado.