Extraños seres danzan en la oscuridad en “Entre monstruos y bestias”, de Ety Fefer y José Tola.
En medio del fuego cruzado desatado por la inauguración simultánea de sendas muestras artísticas en la capital (ver columna de Luis Lama en la presente edición), los limeños gozaron la semana pasada de la más variada oferta artística nunca antes vista por estos lares. Como pocas veces, había para escoger. Para colmo de ironías virtuosas, la más grande de ellas, Art Lima, tuvo lugar en la Escuela Superior de Guerra del Ejército, en Chorrillos. Allí, decenas de seres míticos salidos de la imaginación de 300 artistas de todo el mundo tomaron por asalto la antigua sede de la gendarmería durante cuatro días. A continuación, algunas de las muestras más notables.
ALEGATO BRAILLE
Entre las propuestas nacionales, destacó nítidamente “Alegato”, de Sonia Cunliffe. Ubicada en un cuarto oscuro del primer nivel, exhibía en medio de la habitación el libro “La historia me absolverá” de Fidel Castro. Al abrirlo, el visitante descubre que está escrito enteramente en lenguaje braille. Simultáneamente, se activan dos hologramas: uno con la imagen de un ciego que lee en voz alta algunas líneas del libro, en tanto que el otro traduce en lenguaje para sordos lo anunciado por el primero. “Nuestra historia es como este diálogo entre ciegos y sordos: unos hablan sin conocer y los otros reaccionan sin escuchar. Ese es el mensaje de esta obra, inspirada durante una reciente visita a Cuba”, explica la artista.
BESTIAS A COLORES
Otra de las sorpresas fue sin duda “Entre monstruos y bestias”, de Ety Fefer y José Tola. En otra habitación oscura, 2 bestias y 8 monstruos se agitan gracias a un secreto mecanismo, exhibiendo con cierto sarcasmo rostros fieros y coloridas vestimentas. “Se trata de una colección de 21 piezas de plastilina horneable pintadas con acrílico, cuya finalidad es transmitir al espectador una sensación de movimiento y vitalidad. La apariencia de estos seres combina diversas influencias como la incaica y la australiana”, explica Fefer.
DESCONCENTRANDO EL ARCHIVO
También sobresale “Archivo desconcentrado”, de Astrid Jahnsen. La artista registró con su cámara piezas de evidencia y otros objetos abandonados en el depósito de bienes incautados de Trujillo. Las fotos muestran en primer plano partes de vehículos, cables, viejos electrodomésticos y una enorme colección de expedientes archivados (y desde luego, olvidados por el juez). “A través del arte documental, me propongo mostrar al público el atraso de nuestras instituciones públicas que impide solucionar los conflictos y resolver los crímenes. Cada pieza guarda una historia inconclusa: la de una causa que nunca llegó a resolverse”, señala la artista.
En su primera edición, Art Lima logró convocar a unos 12 mil asistentes. “Hay galerías que han vendido todas sus obras, pero más de una ha vendido más de la mitad de lo que ha traído”, señaló Efraín Salas, uno de los organizadores de la feria. (Orlando Bardales Nogueira)