Nacional La planilla del Congreso se disparó en el gobierno nacionalista.
Pleno Empleo
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Isla y el oficial mayor Javier Ángeles. |
Si todavía hay una importante agenda legislativa pendiente, como lo reclama el presidente del Tribunal Constitucional Óscar Urviola, la cuestión administrativa en el Congreso también preocupa.
Desde el 2009 su planilla de trabajadores ha venido creciendo sostenidamente. Pero, con Víctor Isla ha dado un verdadero gran salto.
La gestión aprista dejó la planilla en 1,978 (27 directivos, 653 profesionales, 765 técnicos y 533 auxiliares).
Daniel Abugattas la creció a 2,021 y con Isla se disparó a 2,204 empleados, la planilla más alta de su historia que demandó un desembolso de S/. 158 millones.
La tabla resumida es que cada parlamentario genera al fisco un gasto de S/. 1.2 millones, solo en remuneraciones.
Este año el Congreso apunta a batir un nuevo récord. Y para eso ha elevado las remuneraciones a S/. 174 millones.
La autonomía presupuestal es aprovechada.
José Elice, ex oficial mayor y hoy director ejecutivo de la ONG Reflexión Democrática, recuerda que el actual Parlamento –instalado tras el golpe de Estado de 1992– comenzó sus funciones con 400 trabajadores y en no más de 5 locales.
Si fuera por infraestructura y personal, hoy debería estar superado el síndrome del Parlamento apéndice heredado del fujimorismo, pues los edificios suman 13 y hay uno más en construcción.
“El Congreso tiene presupuesto para ser uno de los mejores parlamentos del mundo, tener los empleados mejor pagados del país y ser uno de los órganos tecnológicamente más modernos”, apunta.
RULETA DE REGÍMENES
En el Parlamento conviven cuatro diferentes regímenes laborales. Los congresistas tienen la suya propia por ser funcionarios elegidos en votación popular. Sus remuneraciones (S/. 15,600) representan anualmente S/. 25 millones. Aquí no entra el gasto de representación ascendente a S/. 7,600.
Los trabajadores, por su parte, tienen los decretos legislativos N°276 (régimen público), N°728 (régimen privado) y el Contrato Administrativo de Servicios (CAS).
El DL N°728 es el que más abunda y puede dividirse en plazo fijo e indeterminado.
“Es la planilla con la que más juegan (los congresistas)”, señala Elice.
Aquí parece que no hay austeridad: los trabajadores del DL N°728 perciben 16 sueldos.
En el 2009, por este régimen se desembolsaba S/. 85 millones y el 2012 se pasó a S/. 122 millones. En solo tres años creció casi 50%.
Elice alerta que otros problemas también surgen con el DL N°728.
“Cuando alguien de este régimen asume un cargo superior percibe una nueva remuneración. Pero cuando sale del puesto se queda en el mismo nivel remunerativo a pesar de realizar una función inferior”, explica.
Ejemplos al cántaro.
La exoficial mayor de la gestión Abugattas, Giuliana Lastres, sigue percibiendo el mismo sueldo (S/. 14,500) a pesar de ahora ocupar una plaza de “profesional” en el Centro de Capacitación y Estudios Parlamentarios.
José Abanto, antecesor de Lastres, tiene la misma situación.
El exdirector de la Biblioteca del Congreso, Segundo Soto Coronel, ocupa una plaza de técnico en el Archivo del Parlamento con un sueldo de S/. 14 mil.
Lucía Bravo Roncal –exjefa del Departamento de Tesorería, actualmente “especialista administrativo” en la Tercera Vicepresidencia– y Miguel García Foy –anterior gerente de Recursos Humanos, hoy “administrativo” en la Dirección de Cooperación Internacional– también están en la misma situación que Soto.
CARETAS intentó una entrevista con el actual oficial mayor, Javier Ángeles. Sin embargo, a través de su secretaria se excusó porque tenía otros temas “urgentes”.
“(El Congreso) tiene buenos técnicos y profesionales comparables incluso con ejemplos europeos, pero la forma como se utiliza el recurso humano no es adecuado”, finaliza Elice. (Eloy Marchán)