Actualidad El sabotaje de la diplomacia peruana desde un sector del oficialismo.
Riofrío, Aguas Calientes
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Canciller Rafael Roncagliolo. |
Mientras el Ejecutivo busca desactivar el pedido de interpelación contra el canciller Rafael Roncagliolo, Daniel Abugattás sugiere por televisión “fumigar la Cancillería”.
Esto porque no le gustó que se retire al embajador peruano en Ecuador, Javier León Olavarría.
Probablemente no sepa que León será nombrado secretario general de Torre Tagle, puesto que hasta esta semana también era ocupado por el vicecanciller Fernando Rojas.
¿O prefiere a su amigo, el embajador Luis Raygada, que desde Caracas escribió vergonzosos twitters a favor de un gobierno insostenible como el de Nicolás Maduro y respondió desatado al pedido de “diálogo y tolerancia” formulado por el canciller peruano?
Hoy jueves, Roncagliolo asistirá en sesión reservada a la Comisión de Relaciones Exteriores para responder sobre los últimos impases diplomáticos.
Se espera amortiguar la interpelación que lleva la firma de 31 parlamentarios.
APGC, con Luis Galarreta y Lourdes Alcorta, encabezan el pedido que ya desanima a varios.
El presidente de la comisión de RR.EE., Víctor Andrés García Belaunde, ya zanjó su posición: “No apoyo la interpelación porque son temas que afectan a países vecinos”.
Carmen Omonte, vocera chakana, no descarta dar marcha atrás “si hay consenso”.
Abugattás irrumpió en la sesión de la Comisión el lunes 6 y en su defensa de Raygada protagonizó bochornosos encontrones con Alcorta y Carlos Bruce.
Su amistad con Raygada viene de sus tiempos del Red Bull.
En el 2008 se dio a conocer que el 3 de septiembre del 2006 el actual embajador en Venezuela, instalado desde hace muchos en ese país, envió un correo electrónico a Abugattás informándole la oferta de la Empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA) de entregar 2 millones de galones de diésel a un precio de US$ 1.79 para ser vendidos en beneficio del Partido Nacionalista.
Raygada protestó contra la presencia de los parlamentarios venezolanos que llegaron a Lima a denunciar los abusos del régimen de Maduro (ver nota aparte) y que recibieron el apoyo del APRA, el PPC, Perú Posible y Alianza Para el Progreso.
Es el último eslabón de una lamentable cadena.
En el caso del incidente con el Ecuador, la ministra de la Mujer, Ana Jara, se apresuró en buscar micrófonos para pedir el retiro del embajador Rodrigo Riofrío Machuca. Sin ser tan directa, la primera dama Nadine Heredia le echó más leña al fuego.
En realidad, el mecanismo bilateral de comunicación nunca se interrumpió.
El lunes 29, luego de la emisión del programa, Riofrío tomó contacto directo con Torre Tagle, donde le recomendaron “bajar la cabeza” y pedir disculpas por el incidente.
Mientras el ambiente escalaba por los medios y las redes sociales, fueron permanentes los intercambios entre los cancilleres Rafael Roncagliolo y Ricardo Patiño y los viceministros Fernando Rojas y Marco Albújar.
Este último llegó a Lima el martes 30 para recabar directamente información. Al día siguiente ya estaba convenido que los dos países retirarían sus embajadores para dar por superado el impasse.
Horas antes de hacer público el comunicado llegó el frenazo de Quito: el presidente Rafael Correa estaba en desacuerdo con el retiro de Riofrío. Esto se hizo público por intermedio de un texto a primera hora del jueves 2.
Mientras tanto, pendía la otra salida que contempla el derecho internacional, que era la declaración del embajador como persona non grata.
Roncagliolo y su equipo hicieron todo lo posible por evitarlo. Al fin y al cabo, la relación bilateral con Ecuador es singularmente dinámica y óptima.
Y no solo por el papel determinante que tuvieron en el diferendo marítimo con Chile.
El comercio bilateral es de aproximadamente US$ 3,000 millones anuales; cuando se firmó el Acuerdo de Paz en 1997 no llegaba a los US$ 200 millones.
La inversión pública en el marco del Plan Binacional de Desarrollo de la región fronteriza supera los US$ 7,000 millones, superando largamente los US$ 3,000 millones previstos cuando se estampó la paz.
La concesión privada de la autopista Pucusana - Ica y la Autopista del Sol (Trujillo - Sullana), a cargo de las constructoras Hidalgo e Hidalgo (Ecuador) y Construcción y Administración (Perú) son ejemplos emblemáticos. La actividad empresarial es intensa de ambos lados.
Las aguas fueron volviendo a su cauce pero la situación había llegado a tal punto que el diario colombiano El Tiempo editorializó sobre la “diplomacia de plaza de mercado”.
Contrario a algunos reportes, Ollanta Humala hizo bien y no se comunicó con Correa. La misma discreción necesitarían sus colaboradores.