Turismo La XXXII Semana Turística de Nazca trajo cabalgatas, catas de diversas bodegas y visitas a centros ceremoniales hasta el 15 de mayo.
Nazca: Oda a la Tradición
 |
Danza motivo a la iluminación del Centro Ceremonial Cahuachi, el más grande de barro del mundo, en Nazca. |
Más de setenta botellas de pisco provenientes de Lunahuaná, Ica, Nazca, Ingenio y Caravelí marcaban la pauta de la Plaza Bolognesi en Nazca el 10 de mayo pasado. Al son de la orquesta de sitio que ensalzaba a Chabuca Granda bajo los únicos centímetros de sombra, largas mesas que exhibían la artesanía del Comité de Artesanos
Manos Nazqueñas y montones de catadores oficiales y otros cuantos improvisados, empezaba el famoso
XI Encuentro de Productores de Pisco Nazca 2013 que reúne a los más fieles bebedores y productores del trago bandera en el marco de la
XXXII Semana Turística de Nazca. Como una alternativa de venta en la temporada baja de turistas en la región, que termina en mayo y coincide con el cumpleaños de María Reiche (110 años este 15 de mayo), la Municipalidad Provincial de Nazca, La Caja Municipal de Ica, la Cámara de Turismo de Nazca, Dircetur Ica, entre muchos otros, impulsaron estos seis días de celebración que además tuvieron una fiesta del agua, o Yacu Raymi, llevada a cabo en el acueducto de Orcona, festivales gastronómicos (con contundente chancho al palo en la plaza y sin la cola de Mistura) y noches culturales con danzas y presentaciones de libros.
Hace once años, el director de la Asociación de Productores de Pisco y Uva de Nasca (Appunazca) Alan Watkin puso la primera botella en este encuentro de productores de vino y pisco que comenzó siendo local y pasó a regional con un tufillo de esfuerzo y perseverancia. Rodeados de botellas de agua e insípidas galletas de agua –ideales para el caso–, los ocho catadores de la Cofradía Nacional de Catadores del Perú iniciaban la odisea pisquera. Al frente, el público apoyando con ley al concurso –aunque sin voto oficial– por medio de secos y salutes.