Actualidad Entretelones de la sorpresiva renuncia del canciller Rafael Roncagliolo.
Errores y Aciertos
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Último apretón de manos, tras la juramentación de Eda Rivas, el miércoles 15. |
El sábado viajó a Brasil el excanciller Rafael Roncagliolo para tratarse una antigua afección cardíaca. Le deseamos todo lo mejor y esperamos su pronta recuperación. Su última actuación en el gobierno ha dejado aspectos sin aclarar y hay versiones contradictorias al respecto. Estas líneas buscan identificar temas.
Como se recordará, Roncagliolo afirmó, durante una conferencia de prensa con su homólogo chileno el 3 de mayo, que Unasur estaba considerando emitir un comunicado sobre Venezuela llamando al diálogo y a la tolerancia ( CARETAS 2282: Venezuela: ¿No se arrepiente UNASUR? ). La reacción del presidente Maduro incluyó la matonesca y mafiosa expresión “Ha cometido el error de su vida, Roncagliolo” mientras convocaba a Caracas a su embajador en Lima. El 8 de mayo se confirmó la renuncia de Roncagliolo a la Cancillería.
El gobierno afirmó que la renuncia obedeció a problemas de salud. Una buena razón pero no la única si se observa el conjunto. En efecto, se afirma que, de paso a Caracas, el embajador venezolano se reunió con Humala. A solas; sin el canciller. A su llegada a Caracas y luego de una reunión con Maduro, este dio por superado el incidente con el gobierno del Perú.
El presidente Humala no salió a defender a su canciller aunque pública fue la ofensa de Maduro; tampoco lo hizo el Primer Ministro. Dos puntos sirven para trazar una línea; la impresión es que Humala dejó caer a Roncagliolo. ¿Qué sabrá Maduro?
Lo grave de esta situación es su trascendencia. Venezuela se despeña hacia el caos. Maduro ha revelado, en cadena nacional, que el gobierno conoce quiénes fueron las 900,000 personas que votaron por Chávez y no por él “con número de libreta de identidad y todo”. ¿No eran las elecciones secretas? Otra matonería.
La invocación de Unasur al diálogo y la tolerancia era lo mínimo que correspondía después de haber reconocido a Maduro como presidente electo a pesar de las alegaciones de fraude. Después de la salida de Roncagliolo, nadie ha vuelto a tocar el tema en Unasur. La oposición democrática ha sido dejada sola.
Mientras, un presidente como Mujica emplea su simpatía para claudicar ante el petróleo que Uruguay necesita de Maduro y otro simpático influyente como Lula da Silva recibe a Maduro antes que Dilma para asegurarle su apoyo. Es incomprensible que dos antiguos luchadores por la democracia caigan presos de la solidaridad ideológica con una persona que está avasallando los valores democráticos. La simpatía se trastoca así en hipocresía y cinismo. ¿Qué más hay detrás de Unasur?
Dentro de la patética comparsa en que se ha convertido Unasur, el gesto de Roncagliolo debe ser reconocido en todo su valor. Ha cometido el acierto de su vida, Roncagliolo. (Por: Luis F. Jiménez)