Historia Cuando esa vez se armó en las propias oficinas de CARETAS.
Jaranas Históricas
 |
Con alma, corazón y vida, el entonces redactor José ’Piolín’ Vargas levita sobre el cajón. Atrás deliran Jesús Quispe, Alex Pino de contabilidad y el archivero Vicente Márquez. |
¿Qué celebrábamos? El fin de 1979 o el inicio de los 80. Un almuerzo que terminó de noche en el que participamos solo personal de CARETAS, colaboradores ilustres y unos cuantos amigos. Con los diarios confiscados, la revista era un refugio de talentos periodísticos – y también musicales.
Varios de ellos ya no están en la prensa (o en este mundo), pero valga la alegría de esa criolla ocasión.
Hace 33 años, dicha y nostalgia. El local de CARETAS había anexado un espacio en el piso 7 del edificio La Nacional del Jirón Camaná, cuyo techo corrugado tenía virtudes acústicas insospechadas.
Además, el espacio se prestaba al baile una vez arrimados los escritorios.
Alfredo Barnechea colaboraba entonces como ahora en la revista, pero ese año estaba en vísperas de candidatear a la Municipalidad de Lima.
En esa jarana, como en otras de CARETAS, se lucieron de pico a paje cantantes y bailarines.
Caretas ha organizado fiestas celebratorias memorables, como la de su edición 1,000 en el ahora MALI, sus 40 años en el Museo de la Nación, los 45 en el Club de la Unión, los 50 años en la Plaza de Acho, y sus 60 en la ex hacienda Villa. Pero hay otros festejos más íntimos que alimentan el espíritu de una publicación que toma la actualidad nacional muy en serio sin perder la sonrisa.